Las últimas palabras de Donald Trump contra el papa León XIV han despertado las críticas hacia el presidente de Estados Unidos. Y no solo de sus adversarios. Los más afines al actual presidente de EEUU han comenzado a mostrar recelos ante una política de Trump, que no hace más que confirmar la imprevisibilidad de su acciones tanto en el ámbito geopolítico como en la política económica.
"Venimos de la semana en que Orban ha perdido las elecciones y empieza a proliferar la sensación de que estar cerca de Trump representa una opción tóxica, porque su impopularidad se reproduce entre sus partidarios", afirma Rubén, que añade que los más próximos a Trump recelan de la "virulencia" con la que el dirigente ha pisado el "charco del catolicismo extendido a todas sus posibilidades".
El "charco" de Trump con el Papa y los recelos de sus votantes
Amón cree que ha pisado ese "charco" eligiendo "como antagonista a León XIV", lo que califica como una "jugada muy torpe": "No solo por el artificio de una blasfemia con la que él se representaba como Jesucristo, sino porque hay un votante sensible que no entiende lo que hace Trump".
Y ese votante no entiende las acciones de Trump "ni en el plano geopolítico, ni en el económico". "La popularidad no hace otra cosa que decrecer y muchos consideran que no conviene identificarse con Trump", afirma Amón, que concluye diciendo que el presidente estadounidense "empieza a tener rasgos de lunático" al aludir a "una sintomatología de un señor con lagunas y vaivenes".

