El presunto cerebro financiero de la trama Plus Ultra, Simon Leendert Verhoeven, ha asegurado esta ante el juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, que desconocía el rescate de 53 millones de euros que el Gobierno concedió a la aerolínea durante la pandemia, al tiempo que ha negado haber participado en el blanqueo de dinero por el que está siendo investigado.
Verhoeven ha explicado ante el magistrado que no existía ninguna irregularidad en los contratos con la compañía, a la que otorgó un préstamo de 2,1 millones de euros.
Tras ser detenido el pasado 21 de agosto en el aeropuerto de Frankfurt, el investigado ha declarado ante Calama por, presuntamente, haber cometido los delitos de blanqueo de capitales y organización criminal en la causa que también se dirige contra el expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
No reconoce su firma
El financiero neerlandés ha explicado que firmó cinco préstamos con la compañía por más de dos millones de euros, pero que no reconoce su firma en los contratos presentados por Plus Ultra en esta causa.
No obstante, Verhoeven sí ha reconocido su firma en otro paquete de contratos que está siendo investigado en Suiza. Tras ser detenido el mes pasado, fue entregado a España e ingresó en prisión provisional en la cárcel madrileña de Soto del Real.
Después de pasar a disposición judicial y acogerse a su derecho a no declarar, Calama acordó dejarle en libertad, aunque le retiró el pasaporte, le prohibió salir de España y le impuso comparecencias cada dos días en el juzgado.
Calama, con base en los informes de los investigadores de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional, indaga entre otras cosas en una presunta trama desarrollada en España, Francia y Suiza dedicada al blanqueo de capitales, gestionada presuntamente por Leendert Verhoeven.
Y es que la investigación sitúa al holandés como la "principal persona que da cobertura a la organización en la generación de facturas falsas", utilizando varias sociedades internacionales "para ejecutar las actividades de blanqueo" de dinero del rescate que habría acabado en "cuentas bancarias opacas en Gibraltar, Suiza, Montenegro, Reino Unido e Isla Mauricio".
La justificación del financiero a las joyas halladas
Según fuentes jurídicas, en su declaración Simón Leendert Verhoeven ha afirmado ser administrador principal de tres sociedades, una domiciliada en Gibraltar y las otras dos en Inglaterra, y que lleva treinta años dedicados a la compraventa de activos financieros, de metales preciosos, joyas y relojes, así como a operaciones de préstamos e inmobiliarias.
De esta forma, ha justificado que los relojes, las joyas y los lingotes de oro que la Policía intervino el pasado octubre en su domicilio de Mallorca eran fruto de sus actividades legales.
El investigado ha añadido que sus empresas han tenido relación con sociedades de Venezuela pero no recuerda los nombres. Asimismo, ha asegurado que de todos los investigados en la causa solo conoce al empresario peruano Luis Felipe Baca, que le propuso el negocio por el que prestó un total de 2.100.000 euros a Plus Ultra en cinco contratos.
El sumario señala que Verhoeven gestionaba junto con Baca una presunta organización criminal dedicada al blanqueo de capitales e involucrada en el caso Plus Ultra.

