Este pasado fin de semana, en el Comité Federal del PSOE, saltaba la noticia, Francisco Salazar, que había sido horas antes nombrado adjunto de la secretaría de organización del partido, era acusado de presuntos abusos sexuales en el entorno laboral.
Lo que parecía ser una renovación y un paso de página para Pedro Sánchez se acabó convirtiendo en todo lo contrario. Ainhoa Martínez explicaba que "el objetivo era cerrar filas, un bálsamo para Sánchez", pero "es imposible remontar el vuelo si tienes plomo en las alas" sentenciaba.
Martínez también dejaba claro que, pese a lo que quieren reflejar desde el partido socialista, la información demuestra que sí que hubo quejas que no se escucharon, "eso traslada la sensación de que en un partido feminista, han preferido mirar para otro lado antes que proteger a las mujeres", decía.
La periodista también aprovechaba para lanzar un mensaje muy claro, "parece que las mujeres solo pueden llegar a un puesto de poder en una crisis". También hablaba de la imagen que ha dado el PSOE con este caso y con "la operación de limpieza" de los actos de Salazar, "que se intentara minimizar y no darle la trascendencia que tenía", demuestra, según Martínez, que el partido socialista "está mucho más tocado de lo que quieren reconocer".
