El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha situado la lucha contra el narcotráfico como una "prioridad" del Gobierno de España al tiempo que ha reconocido estar "rabioso" y "dolido" pero no "impotente" por lo ocurrido en Huelva con la muerte en acto de servicio de dos agentes durante la persecución a una narcolancha.
Marlaska, que ha presidido en Baeza (Jaén) la jura de bandera de los integrantes de la 131ª promoción de la Academia de Cabos y Guardias, ha reiterado sus condolencias a las familias de los guardia civiles fallecidos, lo que ha provocado el abucheo de parte del público. Hasta ocho segundos de pitidos y abucheos que han llevado a la organización a llamar por megafonía a "guardar el respeto y la debida compostura, a las instituciones y a los alumnos en formación".
"Comprendo, entiendo, vuestro dolor, vuestra rabia, nada, nada puede confesar, compensar, nada puede compensar la muerte en acto de servicio de Germán y de Jerónimo", ha dicho el ministro, ha que incidido en estar "dolido" y "rabioso" por lo ocurrido.
Moncloa excusa la ausencia de Marlaska en el funeral por la crisis del hantavirus
La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, justificó en rueda de prensa tras el Consejo de Ministros que Marlaska no acudiera el pasado sábado al funeral de los dos agentes porque ese mismo día se encontraba en Canarias, "al frente" de la crisis del hantavirus. Saiz defendió así a su compañero en el Consejo de Ministros, recalcando que el Gobierno estuvo representado en el funeral por la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Vidal, y por la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González.
"El ministro se encontraba al frente de la emergencia", en el puerto de Granadilla de Abona en Tenerife, donde recaló el crucero 'MV Hondius' afectado por un brote de hantavirus, indicó Saiz. Sin embargo, fuentes gubernamentales admiten en privado que pudieron equivocarse al no enviar a ningún ministro al funeral de los guardias civiles.

