El acuerdo histórico entre la UE y Mercosur, con 25 años de negociaciones a sus espaldas, se ha producido entre numerosas protestas entre los agricultores y ganaderos españoles, que lo consideran una amenaza a las exportaciones de sus productos. Las movilizaciones se reparten entre distintos puntos de la geografía española, así como en países del resto de Europa como Francia o Bélgica.
Qué es Mercosur y quiénes lo forman
El Mercado Común del Sur, más conocido como Mercosur, es el cuarto mayor bloque económico del mundo. Fue fundado en 1991 en Asunción (Paraguay) y está integrado por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia, y se constituye como el área económica y plataforma industrial más competitiva y desarrollada de todo el hemisferio sur.
Se basa en el Protocolo de Ushuaia, firmado en 1998 por los cuatro países miembros originales de Mercosur, además de Chile y Bolivia. Este tratado estableció una zona de libre comercio y acuerdos de arancel común, así como diversos mecanismos de complementación productiva y de integración económica, social y cultural, incluyendo la libre circulación de los ciudadanos del bloque.
La unión originalmente se reduce a Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, aunque éste último fue suspendido durante un año tras un juicio político que apartó de su cargo al entonces presidente del país, Fernando Lugo. Tras la expulsión del cuarto miembro, los demás países acordaron la incorporación de Venezuela al bloque, aunque fue sancionado en 2016 por incumplimiento del Protocolo de Ushuaia en cuestiones de comercio, política, democracia y derechos humanos.
Bolivia, estado asociado desde la fundación de Mercosur, fue adherido al acuerdo en 2012, aunque se encuentra en proceso de incorporación plena tras la ratificación de todos los miembros originales en 2024. Además, son siete los miembros asociados a Mercosur: Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Panamá, Perú y Surinam.
Acuerdo UE-Mercosur: los beneficiados y perjudicados con el acuerdo
Después de 25 años de negociaciones entre la Unión Europea y Mercosur, el pasado viernes la UE dio luz verde al acuerdo, en una decisión adoptada por mayoría cualificada y con el voto en contra de Francia, Polonia, Austria, Hungría e Irlanda.
El pacto permitirá la creación de una las mayores zonas de libre comercio del mundo, con el acceso a un mercado de 280 millones de consumidores en América Latina, donde operan ya alrededor de 30.000 empresas de la UE.
La Comisión Europea estima que las exportaciones europeas se beneficiarán de un ahorro arancelario de 4.000 millones de euros anuales. Tanto dato positivo se ve emborronado por múltiples protestas del sector agrícola, que no ha dudado en lanzarse a las calles para mostrar su rechazo.
Las movilizaciones se han producido a lo largo del continente europeo y se mantienen en distintos puntos de la Península Ibérica. Ramón Rojo, secretario del Gremi de la Pagesia Catalana, muestra su negativa, asegurando que "generaría prácticamente la desaparición de los agricultores y ganaderos europeos", tras especular con que los productos que llegarán de Sudamérica no pasarán los controles pertinentes.
En el caso de España, los principales productos agroalimentarios con mayor potencial de crecimiento en el Mercosur son el aceite de oliva, el vino y las conservas vegetales, si bien su volumen actual es todavía muy limitado.
El Mercosur representa únicamente el 0,6 % de las exportaciones agroalimentarias españolas (463 millones de euros), mientras que concentra el 7,4 % de las importaciones (4.118 millones de euros), lo que sitúa a España como el segundo mayor importador de la UE procedente de este bloque. De hecho, gran parte de las protestas se centran en el uso de pesticidas prohibidos en Europa y utilizados en Sudamérica, ya que, según Rojo, "Europa permite exportarlos, pero a nosotros no nos deja usarlos".
La imposibilidad de competir contra los miembros de Mercosur permite a estos posicionarse como los grandes beneficiados del acuerdo, que cuentan con potentes sectores exportadores de materias primas agrícolas y ganaderas y con costes de producción muy inferiores a los europeos.
Entre los productos con mayor exportación se encuentran la carne de vacuno y ave, café, zumos, cereales y soja y sus derivados, fundamentales para la alimentación animal. Aunque el debate se ha centrado principalmente en el sector agrícola, el acuerdo también abarca la automoción, la maquinaria industrial y los productos químicos.
Es en estos ámbitos donde la Unión Europea, prevé obtener importantes beneficios para sus empresas exportadoras en América Latina, sobre todo en sectores de alto valor añadido.

