La Agencia Internacional de la Energía (AIE) decidió este miércoles sacar al mercado un tercio de las reservas estratégicas de sus 32 estados miembros para afrontar la crisis actual de subida de precios por el bloqueo del estrecho de Ormuz. Se trata de 400 millones de barriles de petróleo, la mayor intervención de la historia, que saldrá en un 70% de las reservas del G7.
De cuántas reservas dispone España
Tras la decisión, el Gobierno español no tardó en pronunciarse. La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y para el Reto Demográfico, Sara Aagesen, confirmó que apoyaba la medida como forma de que los mercados estuviesen menos tensionados.
En el caso de España, esto supone que en nuestro país se liberarán reservas para aproximadamente 12 días y medio. Aunque todavía quedarían reservas para bastante tiempo más, ya que la ministra confirmó que España actualmente cuenta con reservas de petróleo para 92 días de suministro.
¿Y qué pasa si España se queda sin suministro?
Según explica Guillermo Rivas-Plata, profesor de Deusto Formación y secretario general de ACOCEX (Asociación Española de Profesionales de Comercio Exterior), en Más de uno, España dispone de reservas suficientes para cubrir alrededor de 90 días de consumo, lo que permite amortiguar inicialmente el impacto de posibles tensiones en el mercado energético y evitar alteraciones bruscas en el precio del gas o del petróleo.
¿Y después de esos 90 días, qué pasa? Ante todo, Rivas-Plata ha querido mandar un mensaje de tranquilidad respecto al abastecimiento, ya que el suministro estaría garantizado. El problema que esto acarrearía no sería de falta de abastecimiento, sino de subida de precios.
Si el conflicto se prolonga, el precio del barril podría dispararse y verse precios de 150 o 170 dólares por barril. El propio Gobierno iraní ha amenazado con forzar la situación hasta llevar el precio a 200 dólares el barril.
¿Qué son las reservas estratégicas?
Las reservas estratégicas son grandes cantidades de crudo que los países almacenan para situaciones de emergencia. Es como si fuera una especie de "depósito de seguridad" de energía que se utiliza cuando hay crisis graves que afectan al suministro y, por tanto, disparan los precios, como es el caso de lo que está sucediendo con la guerra en Irán, el estrecho de Ormuz (ruta clave que supone el 20% del petróleo mundial), el precio del crudo y la gasolina y diésel. Al sacar petróleo de estas reservas y ponerlo en el mercado, la oferta aumenta y por tanto, se baja o estabiliza el precio.
La liberación de 400 millones de barriles es la mayor que se ha realizado en la historia de la AIE, creada tras la primera crisis petrolera de 1973. La liberación anterior, la realizada en 2022, se produjo tras la invasión rusa de Ucrania y alcanzó los 182 millones de barriles.
Esta decisión equivale aproximadamente a 20 días de los volúmenes que se exportan a través del estrecho de Ormuz, según explico el presidente francés, Emmanuel Macron, en declaraciones tras la decisión del G7.

