La Comisión Europea aseguró el pasado martes que no percibe razones para que el Gobierno de España bloquee la OPA del BBVA sobre el Banco Sabadell, puesto que las distintas entidades reguladoras ya han dado su visto bueno a la operación.
“Las autoridades competentes han dado su opinión sobre la transacción, el Banco Central Europeo (BCE) la ha aprobado, la autoridad española de Competencia la ha aprobado, sujeta a una serie de medidas de mitigación”, han indicado fuentes comunitarias a varias agencias. Entre esos compromisos destacaron la condición de que los consumidores de las zonas más remotas de España no pierdan el acceso a los cajeros automáticos y a los préstamos a las pymes.
“Sobre esta base, no conocemos ninguna razón que pudiera justificar el rechazo o el bloqueo de la operación. Nuestra expectativa sería, por tanto, que el Gobierno español se alineara con las decisiones de las autoridades competentes”, agregaron.
Las fuentes recordaron que la Comisión está estudiando la compatibilidad de las medidas del Gobierno español con el Derecho de la Unión Europea (UE) y señalaron que “no dudará en hacer uso de sus poderes como guardiana de los Tratados” comunitarios. “La Comisión espera que haya coherencia entre el apoyo oficial de los Estados miembros para seguir avanzando en la Unión Bancaria y la Unión del Ahorro y la Inversión y sus políticas nacionales de consolidación bancaria”, concluyeron.
Apoyo a las fusiones bancarias
Por su parte, el portavoz comunitario de Servicios Financieros, Olof Gill, rehusó comentar el caso concreto del BBVA y el Sabadell, pero recordó que, en general, la consolidación del sector bancario mediante fusiones nacionales y transfronterizas podría contribuir a mejorar la eficiencia y la rentabilidad de los bancos, “beneficiando así a los consumidores europeos y a la economía en su conjunto”. También ha apuntado que el sistema financiero europeo necesita "bancos fuertes", al ser intermediarios clave.
Condiciones para restricciones
En ese sentido, Gill explicó que las operaciones de consolidación bancaria se evalúan desde dos ángulos: desde la perspectiva prudencial (por el BCE y/o el supervisor bancario nacional) y de la competencia (por la Comisión Europea o las autoridades nacionales de competencia, en función de los importes en juego).
“Si se da luz verde en ambos frentes, entonces -en el mercado único y aún más en la Unión Bancaria- no hay base para detener una operación de acuerdo a una decisión discrecional del gobierno de un Estado miembro”, recalcó.

