El periodista Iván Benítez ha pasado por los micrófonos de Más de Uno Pamplona para presentar "La ciudad de los ángeles. Vivir en el subsuelo de la capital del bienestar", un libro en el que recopila casi dos décadas de historias sobre exclusión social, pobreza y sinhogarismo en Pamplona.
La obra reúne testimonios recogidos desde la crisis económica de 2008, momento en el que Benítez comenzó a detectar “bolsas de personas sin hogar”, familias con niños viviendo en la calle y personas rebuscando en la basura para sobrevivir. Según ha explicado, aquellas primeras historias “abrieron una grieta” que le llevó a empezar a documentar una realidad que, asegura, convive diariamente con la ciudadanía aunque muchas veces se prefiera ignorar.
El periodista afirma que el objetivo del libro es “humanizar las cifras” y poner rostro y voz a personas que normalmente aparecen reducidas a estadísticas. Ha recordado además una pregunta que le hicieron hace años en un colegio y que, asegura, le marcó profundamente: “¿Estas personas son personas normales?”. Desde entonces, explica, ha intentado trasladar especialmente a los jóvenes la realidad social que existe en Navarra.
Benítez ha relatado algunas de las situaciones recogidas en el libro: personas viviendo bajo puentes, víctimas de trata explotadas sexualmente en pisos cercanos, mayores que sufren soledad extrema o familias enteras sobreviviendo en coches y furgonetas. También habló de mujeres prostituidas que le contaron cómo “cerraban los ojos y se convertían en máquinas” para soportar los abusos y la violencia de los clientes.
El autor ha denunciado la contradicción entre la imagen de Navarra como “capital del bienestar” y las situaciones de vulnerabilidad que asegura haber documentado durante años. “Debajo de los puentes por los que pasamos para ir a trabajar viven personas”, señaló. También ha criticado la falta de recursos para atender a familias con menores y ha reclamado programas de acogida e inclusión social.
Uno de los aspectos más duros del libro, ha dicho, es el impacto emocional que le provoca convivir con estas historias mientras vuelve a casa con su propia familia. Ha recordado especialmente el caso de una familia argelina con bebés que pasó varias noches durmiendo a la intemperie bajo la lluvia. “Me eché a llorar. Pensaba: ¿cómo hemos permitido esto?, ha confesado.
Benítez también ha explicado que algunas de sus investigaciones le llevaron incluso a hacerse pasar por mendigo para comprobar si existían grupos organizados controlando espacios de mendicidad en la ciudad. Según ha contado, fue expulsado y amenazado en distintas puertas de iglesias mientras un fotógrafo documentaba la situación.
El título del libro hace referencia tanto a las personas que sobreviven “en el subsuelo de la ciudad” como a quienes les ayudan de forma anónima: voluntarios, policías, párrocos, empresarios o trabajadores sociales que colaboran para sostener a quienes viven en situaciones extremas.
El periodista ha denunciado haber recibido amenazas y acusaciones de sensacionalismo por parte de quienes cuestionan sus reportajes, aunque defiende la veracidad de todo lo narrado e invita a quienes lo critican a recorrer con él la ciudad de noche “para ver cómo es la ciudad bajo la ciudad”.
Además de la publicación, el proyecto incluirá una exposición fotográfica y visitas a centros educativos. Benítez explicó que el libro está pensado especialmente para jóvenes, con capítulos breves y un formato ágil, con la intención de generar reflexión y “hacer un cortafuegos contra los discursos extremistas”.
