Hay goles en Primera División que valen millones. Pueden suponer una clasificación para Europa, una salvación, el cumplimiento de una cláusula de un contrato... hasta ahí bien. Pero que un gol marcado por un jugador de Primera Regional suponga 3.000 € para su equipo es más difícil de ver. Es lo que consiguió Ismael Mugueta al transformar el Lactugol en el descanso del Osasuna - Betis. Y no solo metió el chut decisivo, sino también el de ensayo que lanzó justo antes. Pero no le entró el miedo escénico de fallar el definitivo, ni tampoco durante la semana. Ensayó en el campo del Urroztarra... y se fue a la despedida de soltera de una amiga el día antes del partido. El domingo a las ocho de la mañana estaba... en Valladolid, y a las dos de la tarde en El Sadar para ver a Osasuna y participar en el concurso.
Así lo cuenta en esta entrevista en Radioestadio Navarra donde Javier Saralegui, Álvaro Burusco y Diego Alonso le preguntan por las interioridades de su participación en el Lactugol. ¿Hubo debate previo en el Urroztarra sobre quién debía tirar? ¿Le dio confianza o le puso más nervioso marcar el tiro de ensayo? ¿Le va a invitar la Junta Directiva a una cena por haber logrado 3.000 € para el club? Su celebración en el césped del Sadar tampoco pasó inadvertida por espontánea y por la exteriorización de emociones que demostraba. Ahora, pasado el momentazo de protagonismo, toca jugar el penúltimo partido de liga del grupo 4 de Primera Regional contra el San Ignacio.
Estos son los dos lactugoles que marcó Ismael Mugueta en el descanso del Osasuna - Betis.

