Un centenar de antiguos beneficiarios de la Asociación Cristiana Vida Nueva, cuyo centro se ubica en Ciriza, han hecho público un manifiesto en defensa de la entidad, sus profesionales y voluntarios. Este documento llega semanas después de que Newtral publicara una investigación con testimonios de cinco personas que afirman haber sufrido prácticas sectarias, terapias de conversión, explotación laboral y matrimonios forzados en el centro. Frente a ese relato, los más de cien firmantes del manifiesto niegan que los hechos descritos respondan a la realidad que ellos vivieron. Denuncian el daño reputacional y moral que consideran está causando lo que califican como una "campaña difamatoria" carente de rigor periodístico.
Agradecimiento atención recibida
Los firmantes, que pasaron por el centro en situaciones de vulnerabilidad, afirman que las acusaciones salpican también su propia historia personal, asociándoles a escenarios que describen como completamente falsos. En el manifiesto expresan su agradecimiento a la labor recibida y animan a cualquier persona a conocer la entidad de primera mano. . Sostienen que llegaron por caminos distintos "buscando ayuda, por recomendación de familiares o conocidos, o por recomendación de profesionales del sector público" e inciden en que encontraron en Vida Nueva "una oportunidad real de empezar de nuevo". Asimismo resaltan que "el trato que recibimos por parte de los responsables fue respetuoso, cercano y con dignidad hacia nuestras vidas". Por su parte desde el centro Vida Nueva, en declaraciones a Onda Cero, su portavoz, Jusué Nasarre, ha incidido en que sus programas "son voluntarios y están orientados a adicciones y problemas de salud mental, combinando fe evangélica, apoyo comunitario y rehabilitación laboral" y niega "cualquier tipo de coacción".
