El consultor y economista Carlos Medrano ha pasado por los micrófonos de Más de Uno Pamplona para presentar su último libro, "Inflación, el robo del milenio", una obra en la que analiza el impacto de la inflación sobre la economía y el poder adquisitivo de los ciudadanos.
Medrano explicó que la inflación debe entenderse como una pérdida de valor de la moneda y no únicamente como una subida de precios. Según ha señalado, cuando todos los precios aumentan de forma generalizada, el origen del problema suele encontrarse en un exceso de emisión monetaria. Para ilustrarlo, ha recurrido a ejemplos cotidianos, como la sensación de que el dinero alcanza para menos al hacer la compra o afrontar los gastos habituales.
El economista ha defendido que el dinero funciona como una mercancía más y que, cuando existe en exceso, pierde valor. En este sentido, ha realizado un recorrido histórico para explicar cómo las políticas de tipos de interés muy bajos y la abundancia de liquidez han marcado algunos de los principales episodios económicos de las últimas décadas. Ha citado como ejemplos la respuesta a la crisis de las empresas tecnológicas a comienzos de siglo, la crisis financiera de 2008 y las medidas adoptadas durante la pandemia.
A su juicio, estas políticas contribuyeron a estimular la economía en momentos de dificultad, pero también generaron efectos secundarios que terminaron reflejándose en la inflación. Medrano ha recordado que, tras la pandemia, algunos indicadores llegaron a superar el 10% interanual en España, lo que provocó una importante pérdida de capacidad adquisitiva para muchas familias.
Uno de los principales argumentos que desarrolla en su libro es la relación entre inflación y deuda pública. Según ha explicado, los elevados niveles de endeudamiento de numerosos países occidentales hacen que la inflación resulte beneficiosa para los Estados deudores. La razón, afirma, es que cuando la moneda pierde valor, también disminuye el peso real de las deudas contraídas en esa misma moneda.
Medrano sostiene que gran parte de las economías desarrolladas mantienen actualmente niveles de deuda propios de periodos de guerra y consideró que la inflación se ha convertido en una herramienta para aliviar esa carga financiera. En este contexto, ha recordado que las instituciones monetarias europeas ya no persiguen una inflación cero, sino objetivos cercanos al 2%, lo que, según su interpretación, consolida la presencia de este fenómeno en el largo plazo.
El economista lamenta que las retribuciones no hayan evolucionado al mismo ritmo que los precios y defendió la necesidad de mejorar la formación económica de la ciudadanía para comprender mejor fenómenos como la inflación, la deuda o la inversión.
El libro se estructura en tres grandes bloques:"Anatomía del sistema", donde analiza las causas de la inflación; "La máquina trituradora", centrado en la relación entre inflación y deuda; y "Salir de la Matrix", una sección en la que plantea estrategias para protegerse de la pérdida de valor del dinero. Con esta obra, Medrano pretende abrir el debate sobre un fenómeno económico que, según sostiene, afecta de forma directa al bolsillo de todos los ciudadanos.
