No mires hacia atrás

Vol. 419 'Calor'

El periodista musical, Miguel Tébar dedica su espacio en esta ocasión al 'calor'

Julián Vigara

Murcia |

Se va aproximando el verano en el hemisferio norte y parece que toca dedicarle un especial a alguno de sus principales factores característicos. Aunque uno tienda a ser más friolero que caluroso, lleve mejor un ventilador que el exagerado aire acondicionado y no sude en demasía con la caló o el caloret.

En general, el cuerpo humano siente calor cuando produce más del que puede eliminar. Tal sensación suele aparecer por una combinación de factores: el ambiente, el esfuerzo físico, el estado de hidratación y cómo regula cada persona su temperatura. Suele deberse a estas causas principales: ojito a la temperatura ambiente. Evitar una exposición prolongada al sol y zonas con humedad alta, pues hace que el sudor enfríe peor –por ello se desaconseja la ropa muy cerrada o poco transpirable–. Dosificar el ejercicio o esfuerzo físico, porque la contracción muscular acelerada eleva el metabolismo, lo que activa inmediatamente los mecanismos de termorregulación para evitar el sobrecalentamiento corporal. Y, atención, porque la deshidratación dificulta regular la temperatura y el consumo de alcohol deshidrata, al ser un potente diurético. Desajustes como hipertiroidismo, diabetes, obesidad, menopausia o algunos fármacos pueden aumentar la intolerancia al calor.

No seré yo quien obvie el calor en un bar, tras comer opíparamente en el chiringuito de turno, asistiendo de uno a otro festival musical/estadio deportivo o participando en cualquier otra concentración. Por ejemplo, marchando en una manifestación para reclamar o expresar protesta ante las muchas injusticias, pues es preocupante tanto el riesgo por los efectos del calor extremo sobre la salud como sobre la educación y la seguridad pública.

Texto: Miguel Tébar, periodista musical.