El Ayuntamiento de Vila-real ha reforzado los trabajos de limpieza y mantenimiento de los imbornales de la ciudad ante la llegada de los meses más propicios para episodios de precipitaciones intensas. El municipio cuenta con cerca de 4.000 imbornales, una extensa red que requiere un mantenimiento permanente para garantizar la correcta evacuación del agua de lluvia.
Las actuaciones se realizan durante todo el año mediante la coordinación de FACSA y la UTE de limpieza viaria, aunque durante esta época se intensifican las labores de mantenimiento como medida de prevención ante posibles episodios de lluvias fuertes.
Los trabajos han comenzado por la zona centro y, una vez finalizadas las fiestas, continuarán por las principales arterias de la ciudad. Además, está previsto realizar un nuevo repaso de la zona centro para asegurar que los imbornales se encuentren en las mejores condiciones posibles y facilitar la entrada del agua a la red de saneamiento.
La acumulación de hojas, tierra, papeles y otros residuos puede dificultar la entrada del agua y reducir la capacidad de evacuación de estos elementos. Especialmente problemáticos pueden resultar los residuos sólidos, como latas o plásticos, que pueden provocar obstrucciones y favorecer la acumulación de agua en la vía pública.
Dentro de esta planificación preventiva, el Ayuntamiento solicitará también la colaboración de la ciudadanía para facilitar el desarrollo de las labores de limpieza. Después de las fiestas, se pedirá a los conductores que retiren sus vehículos de las calles y zonas en las que se lleven a cabo las actuaciones, permitiendo así el acceso de los equipos de trabajo a los imbornales.

