👉 Cuando sacamos a nuestro perro a pasear, es posible que salga con una energía desbordada, que tire de la correa con fuerza y reaccione a cada estímulo que aparece en su camino. Esa efusividad, que a menudo interpretamos como simple entusiasmo, revela en realidad la importancia de la educación, la tolerancia a la frustración y la correcta gestión del entorno para garantizar paseos seguros y equilibrados tanto para el animal como para quien lo acompaña.
