El Orihuela Club de Fútbol se ha complicado seriamente la permanencia en Segunda RFEF tras caer derrotado este domingo por 2-1 ante Las Palmas Atlético en la penúltima jornada del campeonato.
El conjunto escorpión llegó a adelantarse en el marcador gracias a un tanto de Solsona en el minuto 19, un gol que acercaba de forma virtual la salvación matemática. Sin embargo, el filial canario reaccionó antes del descanso con el empate de Elías en el 38 y culminó la remontada en el 53 con un gol de Kirian, dejando sin premio a los visitantes.
Con este resultado, el Orihuela, que suma 43 puntos y ocupa la octava posición, no puede ya descender de forma directa, pero sí se jugará su futuro en la última jornada. El equipo depende de sí mismo: un empate le bastaría para certificar la permanencia sin tener que mirar otros resultados.
El principal riesgo reside en una derrota. En ese escenario, y siempre que ganen sus partidos CDA Navalcarnero, Real Madrid C y CF Intercity —todos ellos con 40 puntos—, se produciría un cuádruple empate a 43 puntos en el que el Orihuela saldría perjudicado, cayendo a la plaza de promoción de permanencia.
En la jornada definitiva, el conjunto oriolano recibirá en Los Arcos al exigente Getafe CF B, tercer clasificado, en un duelo de máxima dificultad. Mientras tanto, sus rivales directos afrontan compromisos dispares: el Navalcarnero se medirá al Fuenlabrada, el Real Madrid C al Conquense y el Intercity al Colonia Moscardó.
Así, el Orihuela afronta una última cita marcada por la tensión, en la que un punto puede sellar la permanencia, pero una derrota podría condenarle a jugarse la categoría en la promoción, un desenlace inesperado para un equipo diseñado inicialmente para aspirar al ascenso.
