La Asociación Vecinal del barrio de San Isidro exige respeto para el acuerdo del pleno del Ayuntamiento de València que obliga a ubicar bajo tierra y compactadas todas las nuevas subestaciones eléctricas que se construyan en la ciudad. El acuerdo salió adelante con el voto favorable de todos los grupos en 2008, al año siguiente de la explosión en la subestación de Patraix que generó una gran alarma social por la ubicación en entornos urbanos de este tipo de instalaciones.
La entidad vecinal ha recordado esta obligación después de que, como adelantamos en Onda Cero la semana pasada, la Generalitat haya sacado a información pública los permisos para construir la subestación de Nuevo Cauce. La instalación se ubicará en el barrio de San Isidro, en unos terrenos situados junto a la V30 y el Cementerio General.
Como contamos, el proyecto planteado por Red Eléctrica Española contempla una subestación en superficie. Es más, como consecuencia de la dana de octubre de 2024, contempla construirla elevada un metro y medio sobre el terreno, con el fin de prevenir posibles desbordamientos del Nuevo Cauce. El vicepresidente de los vecinos de San Isidro, Agustín Rodas, asegura que saldrán a la calle a protestar si la instalación no se soterra tal y como pidió el Ayuntamiento:
El representante vecinal ha recordado, además, que el barrio de San Isidro ya está saturado de infraestructuras y equipamientos públicos que generan molestias:
Por su parte, preguntado por Onda Cero, el gobierno local explica que está recabando informes de cara a presentar alegaciones al proyecto de Red Elèctrica. Estas mismas fuentes aseguran que la subestación requerirá de una autorización previa del Ayuntamiento. El plano para presentar alegaciones finalizará a mediados del próximo mes de abril.

