València y París han iniciado una nueva línea de colaboración en materia de prevención y gestión de inundaciones, tras el interés mostrado por la capital francesa en las medidas adoptadas por el Ayuntamiento de València después de la dana. La aportación de 150.000 euros que realizó el Ayuntamiento de París se ha destinado a la recuperación de instalaciones deportivas municipales en la pedanía de La Torre, cuyos daños superan los 2,4 millones de euros.
Los servicios de emergencia parisinos han mostrado interés en conocer las actuaciones desarrolladas en València, especialmente en ámbitos como la planificación preventiva, la respuesta operativa y la coordinación entre servicios municipales. Según Juan Carlos Caballero, concejal de bomberos, se trata de una oportunidad para mejorar en prevención por parte de ambas administraciones.
En este sentido se ha mantenido ya una primera reunión técnica con el servicio de gestión de crisis de la ciudad de París, con el objetivo de intercambiar experiencias y metodologías. Ambas partes acordaron celebrar una próxima sesión de seguimiento en formato telemático y valorar la posibilidad de un intercambio de experiencias in situ.
Exposición medidas
Por parte de los servicios municipales, el Departamento de Bomberos realizó una exposición articulada en tres ejes: la gestión operativa durante la noche de la emergencia, las múltiples complejidades logísticas, sanitarias, de seguridad y de transporte afrontadas durante los meses de postemergencia y las líneas de planificación futura frente a inundaciones, que incluyen la actualización de los mapas de riesgo con períodos de retorno superiores a 500 años, el refuerzo de los sistemas de aviso a la población, la formación ciudadana, protocolos de cierre de centros educativos en fases de preemergencia y la realización de simulacros en barrios.
Por su parte, la Policía Local de València ha expuesto su experiencia durante la dana, ha realizado una comparativa con la riada de 1957 y ha presentado un conjunto de lecciones aprendidas en materia de comunicaciones resilientes, suministro energético alternativo, formación ante emergencias y apoyo psicológico, así como su participación en el proyecto europeo LEAD-PRO.

