Hoy venía pensando… la rabia que da ver a la Real en la final de Copa.
Pero no por la Real Sociedad. Es más, es un equipo que me cae bien. No. La rabia viene de ver a dos ex valencianistas, Carlos Soler y Gonzalo Guedes, celebrando ese pase a la final. Muchos, al verlo, no pudimos sino retrotraer nuestra mente a 2019. Aquel fue un gran año en el que gracias a ambos no solo se llegó a una final de Copa sino que además se ganó.
Hace unos días el ínclito Anil Murthy publicaba en su cuenta de Instagram varios reels en los que aparecía junto a Marcelino, Mateu y muchos de los héroes de aquel Valencia. Iría perjudicado. No le encuentro otra explicación. Ni tan siquiera su conocido lado provocador. Hacer eso siendo quien es fue una nueva falta de respeto al Valencia y al valencianismo. Sí, al Valencia que por desgracia dirigió durante 5 años y que le hizo millonario y poder disfrutar de ese whisky tan caro que bebía como si de agua se tratara.
Carlos Soler y Gonzalo Guedes. Dos futbolistas que en aquellos años hicieron volver al Valencia a su grandeza. Con ellos pudimos disfrutar nuevamente de la Champions y de ver a nuestro Valencia levantando su octava Copa del Rey. Fueron años maravillosos pese al mismo propietario, Peter Lim, quien desde aquella final de Copa se encargó de dinamitarlo todo con la ayuda del peor presidente de los más de cien años de historia del Valencia, Anil Murthy.
La Final de Copa será nuevamente en la Cartuja. Con la Real de Carlos y Gonzalo peleando el título ante el Atlético de Madrid. Estoy seguro que ambos, una vez pisen el césped del estadio sevillano, recordarán aquellos maravillosos momentos vividos en el Valencia. Como me pasó a mi al verlos ayer festejando el pase a la final o como le sucederá a miles de valencianistas cuando los vean disputando la final como donostiarras. Qué rabia, la verdad…

