Hoy venía pensando en… las alegrías que nos brinda Valencia Basket.
Estoy cansado de repetirlo pero es que es así. Los de Pedro Martínez están a solo un partido de ganar la liga por segunda vez en su historia. Ayer en el Palau el equipo volvió a demostrar ese carácter y ese gen competitivo que lleva mostrando toda la temporada. Un equipo llamado a hacer historia y que será recordado con el paso de los años.
Los Montero, Badio, Braxton Key, Larry, Pradilla y tantos otros van a escribir, no me cabe duda, una de las páginas más bonitas en la historia del Valencia Basket. Y no solo ganan sino que encima divierten. El estilo Pedro Martínez de esta plantilla poco tiene que ver con el de aquella otra que con este mismo técnico se proclamara campeón de liga. Pedro ha sabido amoldarse a los tiempos y al baloncesto moderno. Y ese es otro de los secretos del éxito. Ese, y como dijo Pedro ayer, tener a la mejor plantilla que ha entrenado nunca. Y lo dice un entrenador que debutó con la Penya allá por el año 1990. Y treinta y seis años después, como si el tiempo no pasara para él, se ha convertido en uno de los mejores entrenadores europeos sino el mejor.
Y lo de Montero. Como le vamos a echar de menos la temporada que viene. Este es de esos jugadores por los que vale la pena pagarse un abono en el Roig Arena. Con solo 22 años, cumple 23 este próximo mes de julio, demuestra tener una calidad fuera de lo normal. En los momentos difíciles siempre aparece y con su insultante juventud decide los partidos. Es sin lugar a dudas el jugador franquicia que todo equipo de baloncesto quisiera tener. Así que disfrutémoslo mientras lo tengamos aquí. Como dice la frase, cuando se vaya, no estemos tristes porque se terminó sonríamos porque sucedió.
Y el Roig Arena. Creo que ni Juan Roig imaginó que en la temporada del estreno se podría estar viviendo todo lo de esta temporada. Final Four y a un paso solo de ganar la Liga. Motivos más que suficientes para afirmar que sí, que las alegrías este año se escriben con las letras de BALONCESTO.

