El desahucio de Daniel, físico e investigador en la Universitat de València, ha sido aplazado diez días por la comitiva judicial que este miércoles ha acudido a su domicilio en Burjassot para proceder a su ejecución.
Daniel cuenta con dos sentencias favorables sobre su opción de compra sobre la vivienda y la legalidad de su contrato de alquiler, pero, pese al pago continuado del mismo, una demanda de Coral Homes y la actual propietaria ha acabado con una resolución judicial que decreta su expulsión y, además, le reclama el pago de casi 36.000 euros. Cree que si la administración funcionase bien esto no habría ocurrido.
Con el aplazamiento ahora Daniel dispone de diez días para irse voluntariamente de la vivienda o valorar distintas opciones como presentar un nuevo recurso judicial así como negociar con el actual propietario de la vivienda.
Desde el Sindicat del Habitatge afirman que el aplazamiento demuestra que es necesario que la ciudadanía se organice para luchar por su derecho a la vivienda. Esteban Arellano, portavoz del sindicato, reitera que una vez pierdes la casa ya lo has perdido todo.
También mostrándole apoyo a Daniel han estado algunos de sus compañeros de la Universidad de Valencia que reconocen ha sido un proceso duro para él. Reiteran que la situación que le está pasando a Daniel nos puede pasar a cualquiera puesto que en su caso no se trata de una persona con perfil de vulnerabilidad.

