Piden que se priorice el trasplante o la integración de estos árboles. Critican que se eliminen para plantar otros nuevos, cuando el objetivo del proyecto es precisamente crear una zona verde.
Desde el ayuntamiento, se argumenta que los ficus han dañado aceras y suponen un riesgo para la seguridad. Mantenerlos requeriría eliminar aceras p trasladarlas al aparcamiento, opciones que consideran inviables o peligrosas.
Pedro Ramis, concejal de Urbanismo ha afirmado que los árboles serán retirados. Aunque asegura que el arbolado final del proyecto podrá redefinirse y que el grupo ecologista podrá participar en la selección de nuevas especies para enriquecer la masa vegetal del entorno.
