Jesús Vioque y Laura Torres

Investigadores de la UMH de Elche participan en un estudio que asocia la dieta mediterránea a una microbiota más saludable y a un menor deterioro cognitivo

Durante seis años se ha realizado seguimiento a 746 personas de ambos sexos con un alto riesgo de padecer enfermedadescardiovasculares y metabólicas

David Alberola García

Elche |

Jesús Vioque y Laura Torres, investigadores de la Universidad Miguel Hernández de Elche que han participado en el estudio.
Jesús Vioque y Laura Torres, investigadores de la Universidad Miguel Hernández de Elche que han participado en el estudio. | UMH de Elche

Una investigación en la que ha participado la Unidad de Epidemiología de la Nutrición (EPINUT) de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche asocia la dieta mediterránea con una microbiota intestinal más saludable y un deterioro cognitivo más lento en personas mayores con obesidad o sobrepeso y con síndrome metabólico.

En el trabajo ha participado el catedrático de la UMH Jesús Vioque y la investigadora Laura Torres.

Los resultados del estudio han sido publicados recientemente y el estudio ha estado liderada por profesores de la Universitat Rovira i Virgili, contando con la participación de investigadores del consorcio PREDIMED-PLUS, al que pertenecen los dos integrantes del grupo EPINUT de la UMH de Elche, que está asociado al Instituto de Investigación Sanitaria y Biomédica de Alicante (ISABIAL) y al Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) a través de la red CIBERESP.

El estudio concluye que seguir un patrón de dieta mediterránea beneficia al corazón y al metabolismo. Además, en los últimos años, se han encontrado cada vez más evidencias de que también podría ayudar a preservar la función cognitiva a medida que avanza el envejecimiento.

Esa función cognitiva incluye capacidades como la memoria, la atención, el aprendizaje, el lenguaje o la toma de decisiones, esenciales para mantener la autonomía en la vida cotidiana. Con el paso de los años, estas capacidades pueden deteriorarse de forma progresiva, que es un proceso que, en algunas personas, se acelera y puede desembocar en problemas más graves, como la demencia.

Por tanto, comprender qué factores del estilo de vida pueden ayudar a frenar ese declive es una de las grandes preguntas actuales en la investigación sobre envejecimiento saludable.

El estudio ha realizado seguimiento durante seis años a 746 personas de ambos sexos, con una media de 65 años de edad y un alto riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y metabólicas, como la diabetes.

Los resultados indican que las personas que seguían con mayor fidelidad una dieta mediterránea presentaban una microbiota intestinal más favorable y una evolución cognitiva más positiva a lo largo del tiempo.

Uno de los aspectos más innovadores de la investigación ha sido la identificación de una ‘huella microbiana’ propia de la dieta mediterránea, que puede actuar a modo de biomarcador y que se asocia con un deterioro cognitivo más lento, lo que aporta nuevas pistas sobre los mecanismos biológicos que explican los beneficios de la dieta mediterránea para el cerebro.