El Hospital General Universitario de Elche ha realizado con éxito un procedimiento altamente especializado para el tratamiento de la retinopatía de la prematuridad en un recién nacido tras 24 semanas tan sólo de gestación.
La intervención ha permitido tratar una de las complicaciones más graves asociadas a esos nacimientos prematuros extremos, con el objetivo de preservar la visión del bebé y evitar secuelas irreversibles.
La intervención ha sido realizada por profesionales del Servicio de Oftalmología y de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales, que, mediante una técnica mínimamente invasiva, han administrado al bebé un fármaco biológico que permite frenar el crecimiento anómalo de los vasos sanguíneos de la retina y reducir el riesgo de desprendimiento de retina y pérdida irreversible de visión.
El procedimiento lo han ejecutado los doctores especialistas en Oftalmología, Cristian Fernández y Manuel Baeza.
Por su parte, la pediatra Consuelo Vázquez y el equipo de la UCI Neonatal se han encargado de la preparación, sedación, monitorización y cuidados del recién nacido durante toda la intervención.

La retinopatía de la prematuridad es una enfermedad que afecta a los recién nacidos más inmaduros y constituye una de las principales causas de ceguera infantil prevenible. Su detección precoz mediante programas de cribado y el tratamiento en el momento adecuado son esenciales para preservar la función visual.

