El histórico gol del delantero valenciano Ferrán Torres en la final del Mundial de Fútbol del pasado domingo que dio a la Selección Española la victoria ante Argentina hizo temblar la tierra en algunos puntos del país.
Entre esas zonas geográficas está Elda. Según ha informado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), los sismómetros repartidos por toda España registraron el momento exacto en que Ferran Torres marcó el 1-0 en la prórroga de la final del Mundial masculino de fútbol 2026. La huella de la celebración de ese gol con el que España se adelantaba en el marcador y que a la postre dio el triunfo a La Roja, quedó claramente dibujada por los sismógrafos en el municipio de la comarca del Medio Vinalopó, así como en otros puntos tan distantes como Algeciras, Alcoy, Cádiz, Granada, Huelva, Granollers, Barcelona y Lleida.
Además, los registros de los sismógrafos de la red nacional de ese tipo de dispositivos muestran tres picos diferenciados durante el partido que enfrentó a España y Argentina. Todos fueron visibles de forma simultánea en los sensores de la red: el gol de Torres; un tanto que anteriormente había materializado Nico Williams pero que el VAR acabó anulando; y el instante del pitido final, que fue la sacudida más intensa de la noche.
Desde el CSIS se ha matizado que esa sismicidad inducida por actividad humana e imperceptible en nuestro día a día ha sido documentada en varias ciudades del mundo con motivo de eventos deportivos y musicales multitudinarios. La particularidad de estos registros es que la señal no procede de los estadios, sino de los barrios y hogares donde la gente siguió el partido.
La Eurocopa, el precedente
Según ha desvelado el CSIC, no es la primera vez que los sismómetros documentan una noche histórica para el fútbol español. Así, en la final de la Eurocopa 2024 contra Inglaterra, los registros de Madrid y Barcelona mostraron el mismo patrón y la multitud que entonces se congregó en la plaza de Colón y en la plaza Catalunya hizo vibrar ambas capitales del país con los goles que en aquella ocasión anotaron de Nico Williams y Mikel Oyarzabal.
