La Dama de Elche está de celebración este mes en el que se han cumplido 85 años desde su regreso a España desde Francia. Ese hito tuvo lugar el 8 de febrero de 1941.
El regreso no fue una devolución incondicional sino un intercambio de obras de arte gestionado por el régimen de Franco y el gobierno de Vichy durante la II Guerra Mundial.
A cambio del busto íbero, España entregó a Francia un retrato de Velázquez, una obra de El Greco, un tapiz de Goya y otras piezas como un Murillo y tesoros visigodos.
El Gobierno español de entonces lo publicitó como si fuera un rescate o una devolución, pero lo cierto es que la vuelta al país de la Dama se enmarcó en un intercambio de piezas artísticas de gran valor.
La Dama de Elche había sido vendida 44 años antes a arqueólogos franceses por 5.000 pesetas.
En Francia, primero fue al Museo del Louvre y, durante la II Guerra Mundial, en el Castillo de Montauban, donde, para protegerla, fue enviada junto a otras piezas de gran valor desde el Louvre para protegerlas.
A principio de los años 40 del siglo pasado, España creó un servicio de recuperación artística para localizar y recuperar todas las piezas que habían salido durante la Guerra Civil y en los años anteriores fruto de la desprotección de las obras españolas.
Exposición en el MAN
Desde su llegada a España aquel año 1941, la Dama de Elche permanece en el Museo Arqueológico Nacional (MAN) donde, desde esta semana y hasta el 10 de mayo, coincidiendo con el 85 aniversario de su vuelta al país, se encuentra rodeada de diez esculturas íberas prestadas por el Museo del Louvre para la exposición titulada ‘Diálogos de escultura ibérica. El Museo del Louvre en el Museo Arqueológico Nacional’.
Se trata de un conjunto de obras que estuvo expuesto en París hasta 1936 y ha permitido el “reencuentro” de parejas, conjuntos y series escultóricas del mundo ibérico peninsular de ambos museos.
En la exposición se pueden ver la Esfinge de Agost, la Esfinge de El Salobral, dos sillares tallados del monumento A de Osuna, unas cabezas del Cerro de los Santos, la Dama del Llano de la Consolación y otras piezas “hermanas” de las que ya tenía el MAN.

