La Audiencia Provincial de Alicante ha ratificado la condena a seis meses de cárcel para un hombre que negó a someterse a las pruebas de detección de drogas al ser requerido por la Policía Local de Monforte del Cid, tras irrumpir con su motocicleta en una calle cortada al tráfico por la celebración de la romería de San Pascual Bailón en la localidad de la comarca del Medio Vinalopó.
Los hechos ocurrieron en mayo del pasado año y el tribunal ha confirmado la sentencia dictada por el Juzgado de lo Penal número 9 de Alicante, que también impuso al motorista la pena de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante un año y un día.
En su recurso a esa resolución judicial de la instancia de lo Penal, la defensa del condenado alegaba que el requerimiento de los agentes solo se basó en la negativa del conductor de mostrarles el DNI y su actitud poco colaboradora, tras saltarse las vallas que impedían la circulación, por lo que no estaba justificada la realización de la prueba.
Sin embargo, los magistrados de la Audiencia Nacional señalan que ha quedado probado que los policías le pidieron que se hiciera la prueba ante los síntomas que observaron (ojos enrojecidos), como hicieron constar en el atestado, síntomas que “pudieran denotar un estado psicofísico que limitase sus facultades de conducción”.
La Audiencia Provincial conncluye de este modo que la actuación policial “está amparada en el artículo 14.2 de la ley de Seguridad Vial y el artículo 21 del Reglamento General de la Circulación”.
Según recoge la sentencia, el hombre accedió con el vehículo hasta la Cueva de San Pascual y fue amonestado por ello por parte de voluntarios de Protección Civil que se encontraban regulando el paso y que alertaron a la Policía Local.
Cuando los agentes acudieron al lugar, el hombre se negó a facilitarles la documentación y les espetó: “Yo sé mis derechos, no tengo porqué dejaros mi DNI, este documento es personal e intransferible”.
Los policías observaron que el motorista presentaba las pupilas de los ojos enrojecidas, por lo que le informaron de la obligación de someterse a las pruebas de detección de drogas y de las consecuencias legales de una negativa. Pese a ello, el hombre se negó en rotundo a someterse a esos controles.

