Pablo Plaza y su mujer viven en Kuwait desde hace once años. Su hijo, de siete años no entiende por qué no puede salir de casa o qué son los estallidos y sirenas que escucha desde hace cuatro días. A esta situación se suman seis familiares más a los que el conflicto pilló de visita en este país del Golfo Pérsico. Ayer miércoles lanzaron una llamada de auxilio ante la inacción de la embajada española que sólo les ofrece un desplazamiento de mil kilómetros atravesando el desierto hasta Riad, donde deberían buscarse la vida para conseguir una plaza en algún avión que les regrese a España.
En esta entrevista, Pablo nos describe la tensión, el miedo y la incertidumbre en la que viven, atrapados en medio de un conflicto bélico y sintiendo que no están recibiendo un apoyo decidido y seguro por parte del gobierno español.
