Un halo de misterio envuelve la escultura del Toro Íbero de El Chorrillo. Se trata de una escultura en piedra caliza hallada en el transcurso de unas excavaciones para llevar a cabo la construcción de una central eléctrica en el paraje de El Chorrillo entre los términos municipales de Elda, Petrer y Sax, en 1906. Poco después de su hallazgo, la pieza emprendió su traslado a Barcelona para ser expuesta y esa fué la última vez que se la vió. Su pista desaparece como por arte de magia y hasta la fecha su paradero es desconocido. Inés Serna Orts nos habla de este tesoro del patrimonio del Vinalopó, desde su hallazgo a su desaparición, y su importancia en el legado arqueológico de la cultura íbera.
