INFORME HOSBEC

La vivienda turística en Castellón mantiene su fortaleza pese a la regulación: Benicàssim supera los 300 € por noche en temporada alta

Peñíscola, Oropesa y Benicàssim lideran el mercado provincial mientras la normativa de 2024 frena el auge en otras zonas de la Comunitat Valenciana

Onda Cero Castellón

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Benicàssim | Turismo Benicàssim

La vivienda turística en la provincia de Castellón está mostrando una notable resiliencia ante la regulación aprobada en 2024 por el Consell de la Comunitat Valenciana, que ha provocado una reducción general de propiedades comercializadas en plataformas como Airbnb, Booking o VRBO en toda la región. Sin embargo, los destinos castellonenses se mantienen estables e incluso algunos consolidan su atractivo económico, según los datos más recientes del sector.

Crecimiento y estabilidad por encima de la media regional

En Castellón, Peñíscola y Oropesa del Mar siguen figurando como los principales núcleos de operación de las viviendas turísticas, concentrando cada uno cerca del 5 % de la capacidad total de la Comunitat. Además, Benicàssim destaca no solo por su demanda sino también por su tarifa media en temporada alta, situándose como el único municipio de toda la Comunitat Valenciana que supera los 300 € por noche en agosto, un indicador de su pujanza como destino premium.

Este dato contrasta con la tendencia general de descenso en la oferta de viviendas turísticas en otras áreas de la Comunitat, fruto de la entrada en vigor de la normativa que obliga a cumplir requisitos como la correcta inscripción en el registro y la operativa dentro de un marco de estricta legalidad.

Estancia y estacionalidad

Aunque la provincia castellonense no alcanza el volumen de viviendas turísticas de Alicante o Valencia, su mercado se caracteriza por estabilidades relativas: los descensos de viviendas registrados han sido menores e, incluso, se aprecia un crecimiento ligero en Benicàssim y Oropesa. Las estancias medias en viviendas turísticas en la zona rondan los cuatro días o más, reflejando la preferencia por estancias prolongadas asociadas a este tipo de alojamiento frente a otras modalidades.

Un sector adaptado a la legalidad

El informe sectorial resalta que gran parte de la oferta en Castellón opera dentro de la legalidad, tras la depuración del Registro de Turismo de la Comunitat Valenciana y el ajuste obligado por la normativa de 2024. Esta adaptación normativa ha ayudado a profesionalizar el segmento, lo que, en localidades como Benicàssim —donde los precios reflejan alta demanda y posicionamiento—, contribuye a consolidar una oferta turística más sólida y competitiva frente a otras provincias.

Con estas cifras, Castellón se configura como un mercado turístico resistente y con nichos de crecimiento selectivo, capaz de atraer viajeros dispuestos a pagar más por experiencias de calidad en destinos costeros bien posicionados.