industria química

UBE factura 467 millones y prevé superar los 100 millones de inversión hasta 2030

La compañía cerró 2025 con un EBITDA positivo de 14,4 millones de euros, aunque registró pérdidas de 8,5 millones tras asumir los costes de transformación industrial y de integración de nuevas empresas.

Onda Cero Castellón | Juanjo Tovar

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Imagen de UBE Corporation Europe en Castellón
Imagen de UBE Corporation Europe en Castellón | UBE Corporation Europe

UBE Corporation Europe cerró el ejercicio fiscal 2025 con una facturación consolidada de 467 millones de euros, en un año marcado por la presión sobre los márgenes, el coste de la energía y la incertidumbre en los mercados internacionales.

La compañía química, con sede en Castellón, continúa además con su transformación hacia productos especializados y con su estrategia de reducción de emisiones. Según los datos facilitados por UBE, ha reducido un 92% el consumo de combustibles fósiles y un 51% las emisiones netas de gases de efecto invernadero de alcances 1 y 2 respecto a 2010. El objetivo del grupo es alcanzar la neutralidad de carbono en 2040.

El presidente de UBE en Europa, José Ignacio Iglesias, ha resumido el ejercicio con "claros y oscuros". Entre los aspectos positivos ha destacado la transformación de la compañía hacia productos especializados y las operaciones de crecimiento realizadas durante el año.

En concreto, UBE incorporó a su grupo los negocios europeos de uretanos que anteriormente pertenecían a Lanxess, con compañías en Países Bajos, Italia y Reino Unido. También continuó el proceso de adquisición de la empresa de reciclado de polímeros Manufacturas Paulowsky, situada en Riba-roja de Túria.

Iglesias ha señalado que el negocio de reciclado encaja en las dos grandes prioridades de UBE: convertirse en una compañía de productos especializados y ser una empresa "medioambientalmente responsable". En este sentido, ha defendido que la idea de que los productos reciclados son de mala calidad "ha pasado a la historia" y que en muchos casos se han convertido en productos de muy buena calidad y muy demandados.

Un resultado negativo por los costes de transformación

El resultado final del ejercicio fue negativo. UBE obtuvo un EBITDA positivo de 14,4 millones de euros, pero terminó el año con 8,5 millones de euros de pérdidas después de impuestos. La compañía atribuye este resultado a la presión sobre los márgenes y a los costes derivados de la transformación industrial y la integración de las nuevas compañías.

El presidente ha explicado que el negocio fue positivo desde el punto de vista operativo, aunque "no ha sido un año de los mejores que hemos tenido".

A esta situación se suma, según Iglesias, un escenario europeo marcado por los costes energéticos y las incertidumbres en el suministro. También ha citado el impacto de la situación en Oriente Medio y el encarecimiento de algunas materias primas y transportes.

UBE mantiene la inversión pese a la incertidumbre

La compañía prevé superar los 100 millones de euros de inversión acumulada hasta 2030. Durante el último ejercicio destinó ya 20,4 millones de euros a inversiones.

Iglesias ha explicado que buena parte de este plan está destinada a mejorar la eficiencia de las instalaciones y a introducir mejoras en los productos, especialmente en el área de fertilizantes especializados.

"Sí que hay algunas cosas nuevas, pero la parte más importante está en seguir mejorando nuestras instalaciones, más que en crecer en las instalaciones", ha señalado.

La compañía también trabaja en una planta piloto para un nuevo producto. El presidente no ha querido ofrecer detalles por razones de confidencialidad y para mantener una posible ventaja competitiva. Si los resultados técnicos y comerciales son positivos, UBE podría plantearse posteriormente una instalación industrial, una inversión que no estaría incluida en los 100 millones previstos actualmente.

La puesta en marcha de la planta piloto podría producirse al final del actual ejercicio fiscal. Iglesias ha advertido, no obstante, de que el desarrollo posterior dependerá de los resultados y de la aceptación del producto por parte del mercado. "Es una cuestión de años", ha apuntado.

Cierre de una planta en Castellón

Uno de los cambios más importantes del ejercicio ha sido el cierre definitivo de una planta de ciclohexanola en Castellón. Según ha explicado Iglesias, se trataba de una instalación antigua, con un elevado consumo energético y que había dejado de ser competitiva.

El cierre ha supuesto una reducción de plantilla y costes millonarios, principalmente por el valor contable que todavía tenía la instalación. La planta será finalmente desmantelada.

Como contrapartida, UBE reduce de forma importante su consumo energético, ya que la instalación utilizaba grandes cantidades de gas natural. Iglesias ha destacado que esta decisión contribuye al objetivo de reducir el consumo de combustibles fósiles.

El terreno se mantendrá dentro de las instalaciones de UBE en Castellón y quedará disponible para futuras inversiones. El presidente ha explicado que la capacidad de ampliar terrenos en la zona es limitada, por lo que este espacio puede ser útil para nuevas instalaciones.

Más presencia internacional

La expansión del grupo ha elevado la plantilla hasta unos 660 trabajadores, con más del 80% en la provincia de Castellón y nuevos empleados en Reino Unido, Alemania, Italia y Países Bajos. La cifra oficial a 31 de marzo de 2026 era de 661 personas, con un 25% de mujeres.

"Desde aquí, desde Castellón, tenemos que ser más internacionales", ha afirmado Iglesias.

UBE Corporation Europe cuenta actualmente con actividad en varios países europeos y también con presencia comercial en México y Brasil. La compañía ha reorganizado además su estructura para separar la actividad corporativa de la productiva en Castellón.

La puerta a nuevas adquisiciones sigue abierta

La compañía mantiene su interés por nuevas operaciones de crecimiento. Iglesias ha explicado que UBE continúa estudiando posibilidades de colaboración con otras empresas, tanto mediante adquisiciones como a través de empresas conjuntas.

Sin embargo, ha reconocido que la integración del negocio europeo de uretanos está suponiendo una elevada carga de trabajo y recursos. Por ello, actualmente sería "prácticamente imposible" abordar otra operación de un tamaño similar, aunque sí contempla operaciones más pequeñas.

"Estamos permanentemente con el ojo abierto y escuchando y viendo y buscando activamente", ha afirmado el presidente de UBE en Europa.