Incendios

Una tregua meteorológica facilita la extinción del incendio antes de una cuarta ola de calor

La meteoróloga Marta Ferri prevé una jornada más favorable para la extinción gracias a la brisa, el aumento de la humedad y unas temperaturas más suaves

Onda Cero Castellón

Castellón |

Un helicóptero de emergencias realiza una descarga de agua sobre el frente del incendio Vall D' Uixó
Una tregua meteorológica facilita la extinción del incendio antes de una cuarta ola de calor | Bomberos Diputación de Castellón

Las condiciones meteorológicas darán este lunes un respiro a los equipos que trabajan en la extinción del incendio forestal en la Vall d’ Uixó. La previsión apunta a una jornada con cielo poco nuboso o despejado, viento flojo y temperaturas más contenidas, factores que facilitarán las labores de extinción tras un domingo marcado por un comportamiento mucho más adverso del fuego.

La meteoróloga Marta Ferri de la AEMET ha explicado que la entrada de la brisa a partir del mediodía y la ausencia de rachas fuertes de viento “favorecerán el trabajo de los medios terrestres y aéreos”. También ha destacado que la formación de una inversión térmica, un fenómeno que, aunque reducirá la visibilidad al retener el humo en capas bajas de la atmósfera, evitará la aparición de pirocúmulos, grandes columnas de humo que complican las tareas de extinción. A su vez esta situación permitirá que los medios aéreos puedan operar en mejores condiciones que cuando se empezó a originar el incendio.

El calor volverá a finales de semana

Sin embargo, este alivio será temporal. Las previsiones apuntan a un nuevo episodio de calor intenso a partir del jueves, cuando las temperaturas podrían volver a superar los 40 grados en el interior.

En la costa, en cambio, el ascenso será más moderado, con máximas que rondarán los 33 o 35 grados, aunque regresarán el bochorno y las noches muy cálidas, una situación que volverá a elevar el riesgo de incendios.

La meteoróloga recuerda que, debido al cambio climático, los terrenos actúan como “el combustible perfecto” para que las llamas se propaguen y arrasen miles de hectáreas. La escasez de precipitaciones y la pérdida de humedad del suelo generan unas condiciones que cada vez más son favorables para el avance de incendios forestales.