La situación de los incendios forestales en la provincia de Castellón es este martes, 11 de agosto, más favorable, aunque Tírig y Vall d’Uixó mantienen la atención de los dispositivos de emergencia. El incendio de Tírig, estabilizado ayer tras tres días de actividad, ha calcinado unas 754 hectáreas y presenta un perímetro de alrededor de 21 kilómetros. La evolución es positiva y los trabajos se centran ahora en la vigilancia y el control de posibles puntos calientes, después de que los cerca de 900 vecinos evacuados de Catí pudieran regresar durante la tarde de ayer a sus domicilios.
Por su parte, el incendio de Vall d’Uixó, iniciado el pasado 25 de julio, permanece estabilizado después de afectar a 9.568 hectáreas y a distintos municipios de la Serra d’Espadà. Se trata del mayor de los incendios registrados este verano en la provincia y actualmente los trabajos se centran en la vigilancia del perímetro y en la valoración de los daños ocasionados, especialmente sobre superficie forestal, agrícola y ganadera. El fuego afectó a alrededor del 12 por ciento de la superficie del Parque Natural de la Serra d’Espadà.
El resto de incendios registrados en la provincia en los últimos días presentan una evolución favorable. Los fuegos de Culla y Serra d’en Galceran se encuentran controlados mientras que los de la Salzadella y Vall d’Alba ya han sido extinguidos.
La atención se mantiene también sobre la meteorología, después de las tormentas secas que originaron varios de estos incendios y ante el riesgo de nuevas tormentas en la provincia, que podrían complicar las labores de vigilancia y extinción.

