Castellón ha despedido este domingo la tercera edición del Festival Internacional del Viento con una gran afluencia de público y unas cifras de asistencia que podrían acercarse a las de la pasada edición, cuando reunió a cerca de 50.000 personas.
Miles de visitantes han disfrutado durante todo el fin de semana de más de 150 actividades repartidas entre las playas del Gurugú, el Pinar y el Serradal, el paseo Ferrandis Salvador y el Aeroclub de Castellón.
La alcaldesa, Begoña Carrasco, ha destacado que "Castellón ha vivido intensamente esta tercera edición", con las playas llenas de actividad y el cielo convertido en "un espectáculo de color". Además, ha asegurado que el festival se ha consolidado como "una cita para dar la bienvenida al verano" y como un referente para la ciudad.
La edición de este año ha sido la más internacional hasta la fecha, con 140 pilotos procedentes de 22 países y más de 800 cometas. Entre las novedades ha destacado el espectáculo nocturno de cometas e hinchables gigantes iluminados con tecnología LED, que ha llenado de luz y color la playa del Gurugú.
Otro de los grandes atractivos han sido los vuelos acrobáticos, los bautismos aéreos en avioneta, que agotaron sus cerca de 250 plazas, y los vuelos en globo aerostático, con 2.500 plazas completas.
Carrasco también ha subrayado el impacto del festival en el Grao, que "ha vuelto a ser un punto de dinamización social, turística y económica" durante todo el fin de semana.

