La industria cerámica de Castellón podría conseguir un trato específico en el reparto de los derechos gratuitos de emisión de CO₂. El Parlamento Europeo abre la puerta a revisar los criterios actuales y establecer un valor de referencia adaptado a las necesidades del sector azulejero, lo que permitiría reducir el impacto económico de las emisiones e incluso aumentar las asignaciones gratuitas a las empresas.
La iniciativa se debatirá en la Comisión de Medio Ambiente de la Eurocámara el próximo 19 de octubre. En este contexto, socialistas, populares y liberales trabajan para alcanzar un acuerdo que respalde un sistema propio para la cerámica. Si la propuesta sale adelante en esta primera fase, deberá someterse a votación en el pleno del Parlamento Europeo y, posteriormente, negociarse con la Comisión Europea y el Consejo de la Unión Europea, que representa a los Estados miembros.
El sector cerámico lleva meses reclamando esta medida, después de que la Comisión Europea rechazara en julio la propuesta de España e Italia para establecer un valor de referencia específico. Bruselas optó entonces por reducir del 34 al 20 por ciento el recorte previsto en las asignaciones gratuitas, una decisión que no convence a la industria.
Las empresas consideran que esta reducción sigue suponiendo un incremento de los costes en un momento especialmente complicado, marcado también por el encarecimiento de la energía y la competencia internacional. El sector defiende que todavía no dispone de una tecnología madura que permita sustituir el gas por otras alternativas dentro de los plazos fijados por la Unión Europea.
Por ello, la creación de un sistema específico permitiría adaptar las asignaciones gratuitas a la realidad de la industria cerámica y proteger su competitividad.

