La Fundación Azul Marino ha presentado hoy, coincidiendo con el inicio del periodo de anidación de esta especie, su campaña de sensibilización y protección de la tortuga boba (Caretta caretta) en colaboración con la Fundación Oceanogràfic. Se trata de la VII edición de la campaña «Aquí Salvamos Tortugas» dirigida a los municipios costeros del Mediterráneo.
El encuentro ha estado encabezado por la secretaria de Medioambiente y Territorio de la Generalitat Valenciana, Sabina Goretti; el director de la Fundación Azul Marino, Pablo García, y Celia Calabuig y Mercedes Calabuig, presidenta y vicepresidenta de la Fundación Oceanogràfic, respectivamente. También ha contado con la presencia de representantes de algunos de los ayuntamientos implicados en la iniciativa como el concejal de Medioambiente de Castellón, Gonzalo Romero; el concejal de Medioambiente de Alcalá de Xivert, Juan Carlos Barceló; la concejala de Playas de Oropesa del Mar, Isabel Moya Pascual; la concejala de Playas de Nules, María José Esteban; y la concejala de Cultura de Torreblanca, Gema Edo. Durante la jornada, García y Goretti han hecho entrega de un reconocimiento a los ayuntamientos participantes por su implicación en la campaña y se ha impartido formación técnica al personal municipal de limpieza y salvamento.

La VII edición de «Aquí Salvamos Tortugas» celebra este año un hito histórico para la conservación marina: la recuperación de 1.000 tortugas marinas en el ARCA del Mar del Oceanogràfic. Esta cifra representa años de trabajo científico, veterinario y de colaboración entre administraciones, pescadores, voluntarios y ciudadanía, y demuestra que una red de protección amplia y coordinada es posible. Cada uno de los ejemplares recuperados llegó al centro tras sufrir alguna de las principales amenazas a las que se enfrenta la especie como la captura accidental, la contaminación por plásticos, las colisiones con embarcaciones o diversas patologías.
La jornada ha servido también para poner en valor los resultados de la temporada anterior en la provincia de Castellón, en la que se localizaron cuatro nidos en las playas de Nules, Almazora, Peñíscola y Alcocebre. Las tortugas nacidas de esas puestas han permanecido durante todo el año bajo el cuidado y la monitorización de la Fundación Azul Marino en su Centro de Conservación de Especies Marinas y será tras el verano cuando se realice su suelta oficial para devolverlas a su hábitat natural.
"El hecho de que las tortugas nacidas el pasado año en nuestras costas hayan evolucionado tan positivamente en nuestro Centro de Conservación demuestra la importancia de una respuesta rápida y coordinada en la playa", explica Pablo García. "Esta campaña busca dar herramientas prácticas a los ayuntamientos y al personal de limpieza y salvamento, ya que el éxito de estas puestas depende por completo de la gestión local y de la colaboración de los ciudadanos".
El acto ha concluido con la suelta al mar de una tortuga boba que ha recibido el nombre de Félix Moncada en homenaje al biólogo marino venezolano y referente internacional de la conservación de tortugas marinas, fallecido hace tan solo unos días. Moncada dedicó décadas de su vida al estudio y la protección de estas especies en el Caribe y fue uno de los grandes impulsores de los programas de monitoreo que hoy sirven de modelo en todo el Mediterráneo. Con este gesto, la Fundación Azul Marino y la Fundación Oceanogràfic han querido rendir tributo a su legado. La iniciativa responde a un cambio de tendencia en el Mediterráneo. La tortuga boba es una especie cuyas colonias de anidación se concentraban tradicionalmente en la cuenca oriental, pero múltiples factores ambientales están modificando sus patrones de comportamiento y extendiendo progresivamente sus puestas hacia la cuenca occidental, donde antes eran excepcionales. Desde 2012, cuando se diseñaron los primeros protocolos de protección, no han parado de anidar en el litoral valenciano cada año, hasta alcanzar el récord de 14 puestas registradas durante la temporada de 2025.
En esta temporada, se han sumado a la campaña 16 ayuntamientos costeros de la provincia: Vinaroz, Benicarló, Peñíscola, Alcalá de Xivert-Alcocebre, Torreblanca, Cabanes, Oropesa del Mar, Benicasim, Castellón, Almazora, Burriana, Nules, Moncofa, Xilxes, La Llosa y Almenara.
La secretaria autonómica de Medioambiente, Sabina Goretti, ha querido “felicitar a los municipios que han tenido la suerte de presenciar las anidaciones de tortugas en sus playas. Este fenómeno nos impulsa a activar nuevas actividades protectoras y nos llena de un mar de posibilidades para conservar la biodiversidad de nuestras costas”.
Con la llegada del verano y el aumento de la actividad en las playas, la campaña recuerda a los bañistas unas pautas sencillas para actuar correctamente si presencian una puesta: mantener la distancia de seguridad, no interactuar con el animal y evitar por completo el uso de luces, linternas o flashes, que pueden desorientarlo. El paso más importante es llamar de inmediato al 112, un aviso que activa el protocolo para proteger el nido durante los tres o cuatro meses de incubación y garantizar que las tortugas nacen sin problema.

