Aunque el Villarreal se diese con un canto en los dientes con el empate sobre la hora, el Villarreal confirmó que Mendizorroza es uno de los estadios que se le atragantan temporada tras temporada. Los amarillos suman una nueva campaña sin conocer la victoria en el estadio babazorro, algo que no sucede desde el año 2020. Del mismo modo, demostraron que sus prestaciones como visitantes han bajado de forma considerable en esta segunda vuelta del campeonato.
Desde que comenzó la segunda parte de la competición, el equipo entrenado por Marcelino ha disputado un total de seis encuentros a domicilio. No obstante, el que disputaron en el Ciutat de València ante el Levante correspondía al partido aplazado por las condiciones meteorológicas en la primera vuelta. Y precisamente ese es el único en el que los castellonenses han sido capaces de lograr los tres puntos, por lo que, siendo estrictos con el calendario, todavía no conocen la victoria lejos de La Cerámica en esta fase del campeonato.
Contraste con los números de la primera vuelta
Pero la realidad es que, al margen del duelo levantino, el Villarreal ha perdido en los campos del Betis (2-0), del Getafe (2-1) y del FC Barcelona (4-1), mientras que empató en El Sadar ante Osasuna (2-2). Una racha negativa sin victorias que ahora se incrementa tras el empate en Vitoria (1-1)
Lo cierto es que los números contrastan sobremanera con los alcanzados durante la primera vuelta, en la que los de La Plana se mostraron como un equipo temible lejos de su estadio. En ella, los azulejeros sumaron seis victorias (incluida la del Ciutat ante el Levante) y un empate, siendo derrotados únicamente por el Atlético en el Metropolitano y por el Real Madrid en el Bernabéu.
Cabe destacar que tras el partido del próximo viernes en La Cerámica ante la Real, los amarillos afrontarán tres partidos consecutivos de visita (Girona, Athletic club y Oviedo) donde necesitan mejorar sus prestaciones si no quiere perder parte del colchón que le permite afrontar con cierta tranquilidad el futuro

