El madrileño de a pie dedicó en 2025 un 26% de su salario en el alquiler de una habitación de un piso compartido, un punto porcentual más que en 2024 (25%), según el estudio "Relación de salarios y viviendas compartidas en 2025" elaborado con datos de InfoJobs y Fotocasa.
En 2025, el precio de la vivienda en alquiler por habitaciones en Madrid cerró con un incremento anual del 3,7%, y situó el precio en diciembre en 608 euros /mes. El salario bruto medio de las ofertas de empleo en Madrid, según registró InfoJobs en 2025, fue de 27.680 euros, (2.307 euros brutos al mes en 12 pagas), por tanto, los madrileños destinaron un 26% de su sueldo al pago de una habitación de alquiler.
Ya no es sólo cosa de jóvenes
Según María Matos, directora de Estudios de Fotocasa, "compartir vivienda se ha convertido en la única vía que tienen muchos inquilinos para reducir el esfuerzo salarial y no sobrepasar el umbral recomendado del 30%. Mientras vivir solo supone destinar la mitad del sueldo al alquiler, compartir piso permite no caer en situación de vulnerabilidad económica. Sin embargo, esta decisión acarrea un importante coste personal y social. Compartir piso implica renunciar a la intimidad, estabilidad y calidad de vida, además de retrasar proyectos vitales como emanciparse plenamente, o incluso formar una familia."
Además, "lo preocupante" según Martos, de esta fórmula es que "ya no funciona como una decisión puntual, o ligada a la juventud. Se está consolidando como una necesidad incluso entre trabajadores con empleo estable, reflejando hasta qué punto se ha agravado la crisis de accesibilidad a la vivienda."
Los salarios no alcanzan, aunque crezcan
Por su parte, Mónica Pérez, directora de comunicación de InfoJobs añade que "los salarios ofertados en InfoJobs continuaron creciendo en 2025, y alcanzaron una media de 27.336 euros brutos anuales. Sin embargo, este avance no está siendo suficiente para compensar el elevado coste de acceso a la vivienda. Aunque compartir piso permite reducir el porcentaje de ingresos destinado al alquiler y mantenerse por debajo del umbral del 30%, el hecho de que esta opción se haya convertido en una necesidad para muchos trabajadores, evidencia las dificultades que siguen existiendo para acceder a una vivienda en solitario."
Por comunidades autónomas, sólo Barcelona supera a la capital en porcentaje de salario destinado al pago de una habitación, con un 28%, lo mismo que en 2024.

