Hoy se ha inaugurado en Guadalajara el Centro Belén, un nuevo recurso de acogida temporal para familias vulnerables de Cáritas Diocesana.
Este centro -que ocupa el inmueble de la antigua residencia Betania (hoy trasladado a Casa Nazaret) en la Avenida de Barcelona- cuenta con 6 apartamentos de 1, 2 y hasta 4 dormitorios, con una capacidad total de 28 plazas, incluidas 2 para bebés. También dispone de una séptima vivienda para la Asociación Papa Juan XXIII que se encargará de la gestión y asistencia a las familias .
Ha sido bendecido por el obispo de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara, Julián Ruiz Martorell, y en el acto de inauguración también han estado presentes el presidente regional Emiliano García Page, la alcaldesa de Guadalajara, Ana Guarinos y el presidente de la Diputación de Guadalajara, José Luis Vega, que han destacado la colaboración con la Iglesia y entre administraciones para hacerlo posible.
El centro ha contado con una inversión de 985.500 euros, de los cuales 160 mil han sido aportado por la Junta de Castilla La Mancha, 250 mil por la Diputación de Guadalajara, 420 mil por el Ayuntamiento y el resto por Cáritas.
El obispo de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara, Julián Ruiz Martorell, ha señalado que hay personas que viven incluso con desesperación.
"Queremos generar futuro en clave de esperanza- ha añadido.
El Centro Belén -ha destacado la directora de Cáritas Diocesana Guadalajara, María José Bustos- "es el primero de estas características en la provincia de Guadalajara pues antes de él no existía un recurso de atención residencial y acogida para familias que no disponen de alojamiento proporcionando además autonomía e integración así como acompañamiento en el proyecto vital".
Cuenta además con una planta de uso común, lavandería, sala multiusos y con una monitora que se encargará de actividades para los niños del centro.

En palabras del presidente regional Emiliano García Page, "el Centro Belén no va a aportar sólo una solución habitacional a personas vulnerables sino que va a "dignificar", convirtiéndose en un "pedacito del alma colectiva".
En su intervención ha avanzado que el Gobierno regional aprobará el próximo mes de junio la Estrategia Regional para Personas Sin Hogar con el objetivo de erradicar el sinhogarismo involuntario en Castilla-La Mancha, con una reducción del 50% de personas sintecho.
Para ello, la Junta de Comunidades dedicará hasta 2030, más de 19 millones de euros en total.
Por su parte, el presidente de la Diputación de Guadalajara, José Luis Vega, ha subrayado que "cuando se suman esfuerzos, se multiplican los resultados", refiriéndose al centro como un "magnífico" edificio que en este caso acogerá a familias con hijos que precisan de ayuda.
La alcaldesa de Guadalajara, Ana Guarinos, ha destacado que el Centro Belén es un ejemplo de que Guadalajara es una ciudad abierta y acogedora y el resultado de la convicción profunda de que toda persona y familia merece un hogar. La regidora se ha mostrado emocionada de ver que se haya hecho realidad este proyecto después de muchos años.
"Hoy damos un paso adelante en nuestra humanidad -ha dicho- y abrimos una puerta de acceso a la dignidad, la esperanza y la reconstrucción de vidas que han sido golpeadas".
Ha añadido que el 34% de la población en Castilla La Mancha está en riesgo de pobreza y más de mil niños y niñas carecen de vivienda en la región.

