Los nuevos trenes de Cercanías comprometidos con Cantabria podrían comenzar a llegar en la primera mitad de 2027. Así lo ha explicado el ministro de Transportes, Oscar Puente, durante una visita a la comunidad que ha tenido lugar este fin de semana.
Al menos, según Puente, llegarán “algunas unidades en modo de prueba”. Un retraso que intuían desde las Mesas de Movilidad de Cantabria que pedirán los cronogramas a los responsables de RENFE en la Mesa del Ferrocarril que está convocada para el 19 de junio.
En esa mesa también pedirán explicaciones sobre el diseño de los nuevos trenes, ya que han visto que los nuevos coches tendrán una puerta cuando los actuales tienen dos.
Algo que supondrá problemas de movilidad, según Javier Polanco. "Puede parecer un asunto menor, pero las nuevas unidades tienen únicamente solo una puerta por coche cuando los actuales tienen dos”, algo que puede “generar problemas a la hora de gestionar los accesos y las salidas de los trenes, sobre todo en las estaciones con más usuarios”, según Polanco.
“Si hay un 50% menos de espacio para gestionar estas entradas y salidas” y a eso “le sumamos que pueden acceder personas vulnerables, personas ancianas, personas con discapacidad, que bueno, esto hace que el embarque a los trenes sea más lento, pues esto puede provocar retrasos, sin duda”.
