La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, ha lamentado el accidente ferroviario ocurrido este miércoles en la localidad tolenada de Urda tras el choque del tren AVE 2080 y el Iryo 6076 cuyas víctimas podrían ascender a medio centenar.
Buruaga ha afirmado que desde el Gobierno autonómico están pendientes de las informaciones sobre esta tragedia y que está a disposición de ayudar y colaborar con Castilla-La Marcha y con el Ejecutivo central en "todo aquello que sea necesario".
"No es un buen día", ha dicho la presidenta cántabra, que ha apuntado a que este "no es el primer" accidente ferroviario que sucede en España.
"Sabemos del dolor y del horror que esto trae a nuestro país", ha lamentado y ha afirmado que desde Cantabria se está "al lado, como no puede ser de otra manera, de las víctimas y de sus familias".
Por su parte, la alcaldesa de Santander, Gema Igual, también ha trasladado el pésame de la ciudad a las familias de los fallecidos, para los que ha pedido respeto para que "vivan estos momentos como se merecen".

