El traslado de residuos de Ibiza a Mallorca continúa sin una fecha concreta para su puesta en marcha. El proceso comenzará una vez se firme el convenio, ya aprobado, entre los presidentes de ambos consells insulares. Tras esa rúbrica, la medida entrará en vigor diez días después.
Desde el grupo popular en el Consell de Mallorca han defendido que este plan piloto, con una duración inicial de un año y prorrogable otro más, responde a un ejercicio de "solidaridad" con Ibiza. Además, aseguran que permitirá una rebaja del 10% en la tarifa impositiva del recibo de basuras para los mallorquines, aunque no han precisado cómo se materializará esa reducción, al tratarse de una competencia de los ayuntamientos.
La portavoz del PP en el Consell, Núria Riera, ha explicado que "Mallorca recibirá 50 millones de euros por parte del Govern" y ha subrayado que la institución insular "podrá suspender el traslado" si el plan no ofrece los resultados esperados. Asimismo, ha defendido que la planta de Son Reus dispone de capacidad suficiente para asumir los residuos, ya que "actualmente funciona al 70% de su capacidad".
En este sentido, Riera ha señalado que cada día llegan a Son Reus una media de 800 camiones de residuos, a los que se sumarán otros siete procedentes de Ibiza. Estos llegarán mediante un "sistema de embalaje compactado" diseñado para "evitar la emisión de malos olores" durante el transporte.
La iniciativa ha recibido duras críticas por parte de la oposición tras la Comisión de Transparencia celebrada este jueves en el Consell de Mallorca. La portavoz del grupo socialista, Catalina Cladera, ha reclamado al presidente de la institución, Llorenç Galmés, que paralice el proyecto al considerar que perjudica a Mallorca.
Por otro lado, Cladera también ha vuelto a exigir la dimisión del vicepresidente del Consell, Pedro Bestard (Vox), por el uso indebido de vehículos oficiales, una petición que los socialistas mantienen desde que trascendieron los hechos.

