El director general de Les Roches Marbella, Mano Soler, ha asegurado que el modelo hotelero que seguirá Mallorca en los próximos años estará centrado en la calidad del turismo por encima de la cantidad.
Así lo ha expresado Soler este jueves en 'El Gran Debate Hotelero', donde ha moderado dos mesas redondas en las que distintos profesionales del sector han debatido sobre la situación hotelera y los retos de futuro, según ha informado Les Roches en un comunicado.
En la primera mesa de debate, el conseller de Turismo, Cultura y Deportes, Jaime Bauzà, ha señalado la estacionalidad y la corta duración de la temporada turística como dos de los principales problemas del sector.
En este sentido, el titular de Turismo ha asegurado que ya se están aplicando medidas para paliar esta situación. "El año pasado la presión turística apenas creció respecto al ejercicio anterior, mientras que sí aumentaron los visitantes en temporada media, sobre todo en Mallorca", ha afirmado.
Por su parte, el director de operaciones de Iberostar, Javier Muñoz, ha explicado que el turista actual en Mallorca tiene un perfil "más exigente y de mayor nivel", lo que ha obligado tanto a las cadenas hoteleras como al propio destino a elevar sus estándares.
El adjunto al CEO de Fergus Hotels, Luis Clar, ha incidido en la necesidad de reforzar la oferta complementaria y generar "experiencias" capaces de atraer a distintos perfiles de clientes.
La segunda mesa se ha centrado en la identidad hotelera. En ella, el director creativo de A.R.S Concept & Design, Rafael Adrover, ha considerado que la proyección exterior de Mallorca es más discreta que la de Eivissa, convertida, a su juicio, en una marca reconocida a nivel mundial.
Por su parte, la directiva de CMV Architects Helena Montes ha defendido que la verdadera experiencia hotelera tiene más que ver con la calidez y la emoción que con la espectacularidad visual.
Finalmente, el arquitecto sénior de gestión de proyectos de Barceló Hotel Group, Xavier Coll, ha destacado la importancia del entorno en el diseño y la identidad de los hoteles mallorquines y ha señalado la dificultad de conseguir que un establecimiento sea único y, al mismo tiempo, mantenga una identidad de marca reconocible.

