La hotelera mallorquina RIU Hotels & Resorts cerró 2025 con 101 hoteles en 22 países, 6,8 millones de clientes y cerca de 39.000 trabajadores. Con este volumen de negocio e impacto, parece innegable deseñar una buena estrategia de sostenibilidad en los destinos con mayor impacto de la cadena.
Por ello, RIU avanza en una estrategia de sostenibilidad que ya alcanza a toda su planta hotelera. Así lo cuenta en Onda Cero Mallorca, la directora de Responsabilidad Social Corporativa de RIU, Catalina Alemany, pone el foco en una de las grandes contradicciones a las que se enfrenta actualmente el turismo: un cliente cada vez más sensibilizado con la sostenibilidad, pero que durante sus vacaciones demanda más servicios vinculados al consumo de agua, energía y territorio.
“Hay una paradoja actual en relación a esa sensibilización del cliente”, explica Alemany en el programa 'Más de uno Mallorca' con Elka Dimitrova. En destinos afectados por la escasez de agua, mientras los acuíferos se convierten en un recurso cada vez más valioso, la demanda vacacional sigue reclamando “más piscinas, esas piscinas infinity”, habitaciones con piscina privada y más spas. Para la responsable de RSC de RIU, el sector tendrá que preguntarse si ese modelo es compatible con el futuro hídrico que plantea el calentamiento global y el impacto del turismo.
Por ello, acciones como las de RIU son imprescindibles y hay que conocerlas. Alemany sostiene que el desafío pasa por conciliar la satisfacción y el confort del cliente con la responsabilidad hacia el territorio. También se trata de conseguir que el comportamiento durante las vacaciones sea coherente con la sensibilidad ambiental que muchos consumidores muestran en su vida cotidiana. “Todos somos muy responsables en casa, pero cuando salimos de vacaciones es como si dejáramos nuestra ética en el aeropuerto y la recogiéramos después con la maleta”, apunta Alemany.
Más inversión social y una apuesta creciente por el medio ambiente
El debate sobre el cliente se enmarca en una estrategia de sostenibilidad que RIU ha denominado Proudly Committed, puesta en marcha en 2024 para integrar estos criterios en la toma de decisiones de toda la cadena de valor. En 2025, la compañía alcanzó el 100% de hoteles certificados en sostenibilidad, un año antes del objetivo inicialmente previsto. Ese mismo año incrementó un 40% sus iniciativas medioambientales y desarrolló 28 proyectos de conservación de la biodiversidad.
En el ámbito social, RIU destinó más de 5 millones de euros a inversión social y desarrolló 120 proyectos con más de un centenar de organizaciones aliadas. Una de sus prioridades es la infancia, con programas centrados especialmente en educación y salud infantil. De hecho, RIU extiende a Reino Unido su compromiso contra la explotación sexual de niños, niñas y adolescentes.
En Baleares, la compañía ha duplicado además el porcentaje de compra de producto local hasta alcanzar el 6%. Alemany defiende que la apuesta por proveedores de proximidad puede generar un efecto dominó en el sector primario: “Cuando hay voluntad la verdad es que se puede”.
El 90% de los hoteles, con electricidad de cero emisiones
La energía es otro de los grandes capítulos de la estrategia. RIU está ultimando un nuevo plan de descarbonización centrado en el ahorro energético y el autoconsumo, después de años incorporando instalaciones fotovoltaicas en sus establecimientos. Actualmente, según explica Alemany, el 90% de sus hoteles dispone de cero emisiones en electricidad, gracias también a una política de suministro eléctrico de origen renovable.
En Playa de Palma, además, varios hoteles de la cadena recogieron en 2025 más de 30 toneladas de vidrio para transformarlo en nuevas piezas de vidrio soplado, un proyecto de economía circular que la responsable de RSC considera especialmente útil para implicar a la propia plantilla. “Con muy poco consigues muchísimo”, resume.
La directora de Sostenibilidad de RIU, Catalina Alemany, reconoce en esta entrevista que, a pesar de los resultados cosechados, queda camino por recorrer: “Con toda la humildad hemos hecho muchas cosas, pero nos queda mucho por hacer”.

