La idea es sencilla y cualquier ciudadano puede participar. Basta con salir al balcón o a la terraza, mirar hacia el oeste en la dirección de la puesta de sol y comprobar si el sol es visible. Las horas exactas en las que hay que hacer esta prueba son las 20.25 en Menorca, las 20.26 en la zona norte de Mallorca, las 20.27 en el sur de la isla y las 20.28 en Ibiza y Formentera. Si el sol se ve a esa hora, se verá el eclipse. Si no, conviene buscar otro punto, pero sin necesidad de coger el coche.
El motivo de estas horas concretas lo ha explicado el catedrático de Astronomía y Astrofísica de la UIB, Ramon Oliver: el sol estará en esas horas de abril en prácticamente la misma posición en el horizonte que el día 12 de agosto durante la fase total del eclipse, que tendrá lugar cuando el astro esté a apenas un grado y medio sobre el horizonte. Es decir, si cualquier obstáculo lo tapa ahora, también lo tapará el día del eclipse.
Astrofísicos y voluntarios recorrerán durante estos dos días las zonas candidatas a convertirse en Zonas Oficiales de Observación, las llamadas ZOOs, donde se evaluará también la capacidad de aforo, los accesos, los aparcamientos y la seguridad. Con todos esos datos, el Govern publicará en mayo el mapa definitivo de puntos de observación seguros.
La consellera de Presidència y presidenta de la Comissió de l'Eclipsi, Antonia Maria Estarellas, ha insistido en un mensaje clave: el eclipse cae en plena temporada turística y la mejor manera de disfrutarlo con seguridad es evitar desplazamientos innecesarios. Los hoteles trabajan ya para habilitar espacios desde los que sus clientes puedan ver el fenómeno sin salir del establecimiento. Toda la información oficial está disponible en eclipsesegur.caib.es.

