SUCESOS

Finaliza el desalojo de los últimos 51 residentes de la antigua prisión de Palma

El alcalde asegura que la Policía Nacional ha detenido a varias personas en los últimos días

Europa Press

Palma |

Control policial en la entrada de la antigua cárcel de Palma el día de su desalojo
Control policial en la entrada de la antigua cárcel de Palma el día de su desalojo | Redacción

El desalojo forzoso de los 51 últimos residentes de la antigua prisión de Palma ha finalizado este jueves, tras unas pocas horas de trabajo policial, sin que se hayan producido incidentes reseñables.

"Es un día importante, después de 12 años la antigua cárcel está vacía, está desalojada por completo. No queda nadie ya, salvo que puntualmente puedan acceder para recoger sus enseres", ha dicho el alcalde de Palma, Jaime Martínez, en declaraciones a los medios de comunicación.

Con el desalojo forzoso, llevado a cabo por la Policía Local y la Policía Nacional, el Ayuntamiento de Palma ha puesto fin a un proceso de recuperación posesoria del inmueble que se inició el pasado mes de febrero.

La administración municipal llegó a contabilizar a 226 personas residiendo en la antigua prisión que fueron abandonándola de forma progresiva y voluntaria hasta que tan solo quedaban las 51 que han sido desalojadas este jueves. De este modo, ha manifestado Martínez, "se devuelve la normalidad al barrio, a la zona y a un inmueble que no debería haber sido okupado en estas condiciones ni de esta manera".

El desalojo, autorizado por un juzgado de Palma, se ha producido de manera "pacífica y normalizada si se compara con situaciones similares". El alcalde ha asegurado que la Policía Nacional, a lo largo de los últimos días y de esta misma mañana, ha detenido a varias personas en la antigua prisión.

Aunque no ha dado la cifra de arrestados ni los delitos que se les imputan, ha señalado que ya han pasado a disposición judicial y que sobre alguno de ellos pesa una orden de expulsión del territorio nacional.

EL FUTURO DE LOS RESIDENTES

Del medio centenar de desalojados, unas cinco personas serán atendidos por la Fundació La Sapiència y Cáritas, ambas entidades vinculadas al Obispado de Mallorca. Además de acceder a un alojamiento temporal, a medio plazo, se les brindará acompañamiento y formación profesional con el objetivo de lograr su inserción laboral.

Los servicios sociales municipales, ha afirmado el alcalde, siguen ofreciendo ayuda a los desalojados y han instalado cuatro casetas prefabricadas en el Parque Central de Bomberos donde podrán pasar dos noches si así lo desean.