El éxito turístico y la crisis migratoria han centrado la reunión del presidente del Gobierno y la líder balear este martes en el Consolat de Mar, en Palma.
Un encuentro breve, que apenas ha durado unos 35 minutos, en el que Marga Prohens ha hecho una "llamada de auxilio" a Pedro Sánchez, ante la incesante llegada de migrantes a las costas de las islas. Aunque "con poca esperanza", la líder balear ha pedido al presidente la paralización del reparto de menores migrantes no acompañados, por la "sobreocupación que ya sufren los centros de acogida de Baleares".
Por otro lado, la presidenta del Govern ha celebrado que el presidente "haya abierto la puerta a revisar" el comité de coordinación aeroportuaria para que el Ejecutivo Autonómico tenga mayor poder de decisión en el control de los flujos turísticos.
Además, en pleno debate sobre la saturación, ha explicado Prohens que "el presidente del Gobierno se alegra de los datos turísticos de récord" y "anima a las islas a abrirse a nuevos mercados emisores", como Asia.
En materia de transporte, Prohens ha lamentado que el Gobierno condicione la financiación del convenio ferroviario a proyectos de larga distancia, ya que Baleares se quedaría fuera de lo que definen como "proyectos rentables".

