Uno de los integrantes del grupo ibicenco Batafaluga, Josep Cardona, ha explicado en Más de Uno Ibiza y Formentera la filosofía de este grupo musical que ha protagonizado una de las actividades más participativas de la primera edición de la feria Arrels, que ha organizado el Ayuntamiento de Ibiza en sa Peixateria, en el barrio de la Marina de Ibiza, el sábado 27 y el domingo 28 de junio.
No en vano, con canciones tradicionales, bailes y una divertida demostración de instrumentos populares, el grupo ha conseguido que pequeños y mayores participaran en una propuesta cuyo principal objetivo es mantener vivo el patrimonio musical de la isla y que los instrumentos no caigan en desuso "despertando el interés de los niños por la música tradicional ibicenca a través de una experiencia participativa y adaptada al público infantil".

El músico ha explicado que Batafaluga está formado por profesores y músicos vinculados a la Escuela de Música Cas Musicaires, – Laura Marí, Lluís R. del Cerro, Toni Riera y el propio Josep –, todos ellos con una amplia trayectoria en la enseñanza y en distintos grupos musicales de la isla y que por ello durante las actuaciones se busca que los asistentes "descubran el sonido de instrumentos tradicionales como las castanyoles, el flautí, el espasí o la xeremia, además de conocer su origen y su utilización a lo largo de la historia ya que muchos seguramente no los escucharán en su vida cotidiana".
De hecho, los momentos más destacados de la actividad fue la explicación sobre la xeremia ibicenca, "un instrumento que antiguamente utilizaban los pastores para amenizar las largas jornadas en el campo" y que Cardona recordó que "se remonta a tiempos donde no había pantallas ni consolas y a cuando la gente hacía música con sus propias manos" o sobre el espasí, "un instrumento que tradicionalmente sólo sonaba durante las caramelles o en la misa del gallo y que ahora cada vez se emplea más por las collas para que no se pierdan".
E, incluso, hubo un momento para la emoción cuando Josep Cardona recordó que interpretar algunas de estas melodías con dos flaütas a la vez le resultó especialmente emotivo al recordar que lo hacía Antoni Planells, fundador de colla de Balansat, uno de sus maestros y una figura clave en la conservación de la música tradicional pitiusa que tristemente nos acaba de dejar.
