El preparador físico ibicenco Carles Tur, responsable del área de entrenamiento e investigación del equipo Pinarello Q36.5 Pro Cycling Team, ha explicado en Más de Uno Ibiza y Formentera cómo afronta uno de los mayores retos de su carrera profesional y que no es otro que formar parte por primera vez de la estructura de su equipo en el Tour de Francia.
Algo que llega después de cuatro temporadas en la formación suiza de UCI ProTeam, suponiendo "un sueño cumplido ya la que 'Grande Boucle' será es el gran objetivo del equipo esta temporada" con Tom Pidcock como líder y como candidato a estar entre los primeros puestos de la clasificación general, aunque también se ha mostrado prudente ya que "en una prueba tan exigente como el Tour el rendimiento deportivo depende también de factores imprevisibles como una caída, un pinchazo o un abanico que pueden acabar echando por tierra seis meses de preparación en apenas unos segundos"
En este sentido, Carles Tur ha detallado que su trabajo va mucho más allá de planificar entrenamientos, ya que también coordina proyectos de investigación relacionados con la fisiología, el rendimiento y la recuperación de los corredores "intentando cuidar hasta el más mínimo detalle para que los ciclistas lleguen en las mejores condiciones posibles".

No en vano, el técnico ibicenco ha explicado que la preparación de una gran vuelta "comienza prácticamente desde el mes de noviembre, cuando se diseña el calendario de competición y los periodos de entrenamiento de cada corredor en función de sus características" y que por ello "se llevan a cabo concentraciones en altura, análisis fisiológicos, recuperación, nutrición y planificación individual dentro de un proceso cada vez más complejo en el que se analiza cada etapa y se adapta el entrenamiento al rol de cada ciclista, ya sea escalador, sprinter o gregario".
Algo que refleja el cambio que ha vivido el ciclismo profesional en los últimos años y que ha definido "como una auténtica revolución científica desde la pandemia", recordando además "que datos de rendimiento que hace apenas cinco años permitían luchar por un podio en una gran vuelta hoy apenas bastan para competir en carreras de menor nivel" y que por ello, también, "se han incorporado de forma masiva el análisis de datos, la nutrición, la aerodinámica, el estudio del sueño y la preparación en altura".
Sin embargo, Carles Tur también ha advertido que esa búsqueda permanente del máximo rendimiento "también tiene un importante coste psicológico ya que hoy en día muchos ciclistas pasan tres o cuatro concentraciones en altura al año, están nueve o diez meses controlando el peso y viven sometidos a una exigencia mental enorme que no todos son capaces de llevar de la mejor manera posible".
