El concejal de Medio Ambiente y Urbanismo de Sant Joan de Labritja, Andreu Roig Marí, ha confirmado en Onda Cero que el consistorio tiene previsto recurrir la sentencia de la Audiencia Nacional que ordena la demolición de ocho casetas varadero y una terraza en Portinatx ya que considera la resolución como "sorprendente e injusta" y más después de que el año pasado "se modificaran las normas subsidiarias para incluir estas construcciones en el catálogo municipal de patrimonio".
Roig Marí ha defendido que estas casetas "forman parte de la identidad marinera del municipio y pertenecen a familias de pescadores desde hace décadas" y por ello se ha mostrado confiado en que su protección como patrimonio pueda frenar el derribo aunque al mismo tiempo también ha reconocido que la decisión final "dependerá de los tribunales por más que los servicios jurídicos municipales estén trabajando intensamente en los pasos legales posibles para recurrir la sentencia y defender los derechos de los vecinos".
Al mismo tiempo, el concejal ha cuestionado los argumentos de la Audiencia Nacional, que considera que las casetas saturan la cala y obstaculizan el tránsito público, porque "es una valoración que no se ajusta a la realidad del lugar y solo responde a decisiones tomadas desde un despacho y sin conocer el valor histórico, cultural y paisajístico de estas construcciones tradicionales". Y por ello, Roig Marí ha insistido en que eliminarlas "supondría un grave impacto estético y una pérdida irreparable para el municipio".
Y por eso, ha asegurado que el Ayuntamiento de Sant Joan mantiene la mano tendida al Ministerio y a Costas para buscar una solución dialogada "pero sin renunciar a defender un elemento emblemático del litoral de Portinatx".
