CRIMEN

Prisión provisional para cuatro detenidos por la muerte violenta de Emiliano 'el panameño'

Inicialmente, se exponen a una condena de prisión permanente revisable

ondacero.es | Europa Press

Oviedo |

Palacio de Justicia de Oviedo
Palacio de Justicia de Oviedo | ondacero.es

Se les atribuye asesinato por organización criminal

El juzgado que lleva el caso de la muerte violenta de Emiliano 'el panameño' acuerda prisión provisional, comunicada y sin fianza para cuatro de los detenidos este crimen, una decisión acordada con la Fiscalía. Se trata de los arrestados en Gijón, Oviedo y Llinàs del Vallès, Barcelona. Hay un quinto pendiente de extradición desde Francia. Se pide la medida cautelar dada la gravedad los hechos, lo elevado de la pena y el riesgo de fuga o de sustracción de la acción de la Justicia y de reiteración delictiva. Inicialmente, se les acusa de delito de asesinato cometido por organización criminal, por lo que se podría condenar a los detenidos a la pena de prisión permanente revisable.

El suceso

Los hechos ocurrieron el 26 de enero de 2025, pasada la media noche, cuando la víctima, un hombre de 44 años, se encontraba junto con dos personas más en su vehículo en las inmediaciones de la estación de tren de Lugo de Llanera. Tras sufrir un aparente pinchazo en la rueda del vehículo, se detuvo en el arcén para solicitar asistencia. En ese momento, otro vehículo se detuvo unos metros más adelante, se bajó una persona y disparó a la víctima hasta cinco veces, causándole la muerte en el acto. Las dos personas que acompañaban a la víctima emprendieron la huida del lugar, siendo otros usuarios de la vía los que, al ver a la persona tendida en el suelo, alertaron de lo ocurrido.

Las primeras investigaciones realizadas por agentes de la Guardia Civil pusieron de manifiesto que no se trataba de un hecho fortuito, sino que la inspección realizada en el lugar permitió a los agentes descubrir que habían instalado un localizador en el coche de la víctima y que el neumático había sido manipulado.

Los agentes constataron que la víctima mantenía vínculos con grupos delictivos, lo que confirmó que el móvil del crimen estaba relacionado con una deuda derivada de una compra de droga. Esto había provocado que la víctima intentara huir de Asturias al haber sido amenazado de muerte en caso de no pagar la deuda.

A partir de ese momento, la Guardia Civil enfocó la investigación tanto en el localizador hallado en el vehículo de la víctima como en su entorno más cercano y los agentes fueron descubriendo el grupo de personas implicadas en las amenazas de muerte, así como en la planificación y ejecución del asesinato. Este grupo estaba compuesto por amigos personales de la víctima, por miembros de la organización criminal que le habían vendido la droga y por un sicario contratado para llevar a cabo el homicidio.

Según el relato policial, las personas más cercanas a la víctima "desempeñaron un papel clave" al facilitar medios necesarios para que la organización pudiera conocer en todo momento su ubicación. Por su parte, los miembros del grupo delictivo se encargaron de contratar al sicario, proporcionarle la legista necesaria, trasladarlo hasta el lugar de los hechos y organizar la huida a su país de origen. El hecho de que el autor material procediera de otro país dificultó su seguimiento, ya que se desplazó por varias provincias y evitó dejar huellas e indicios que pudieran identificarlo. Tras cometer el crimen, abandonó el lugar y el país rápidamente.